19 de diciembre 2019 - 00:00

El mercado operó convencido de que el presidente sobrevivirá

Los negocios fueron ajenos al avance del juicio político y se centraron en las señales positivas que sigue dando la economía de EE.UU.

Presión. Las bases demócratas más hostiles a Donald Trump presionaron a la cúpula del partido para que avanzara en el juicio político. Esa presión continuó en los momentos clave de la votación en la Cámara Baja.

Presión. Las bases demócratas más hostiles a Donald Trump presionaron a la cúpula del partido para que avanzara en el juicio político. Esa presión continuó en los momentos clave de la votación en la Cámara Baja.

Nueva York y Washington - Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subieron ayer debido a la convicción de los inversores de que el juicio político contra Donald Trump no prosperará en el Senado, lo que los llevó a privilegiar las señales positivas qus sigue entregando la economía.

El retorno de los Bonos del Tesoro a diez años ganó 3,1 puntos básicos hasta el 1,9204%. La tendencia continuó la registrada a lo largo de todo el mes, desde el mínimo de 1,6930% del 3 de diciembre, algo que los analistas explican por las perspectivas estables de la economía. En ese escenario, la demanda de esos papeles creció, su precio disminuyó y el rendimiento, en consecuencia, subió.

La decisión de la Cámara de Representantes de elevar al Senado el juicio político contra el presidente por supuesto abuso de autoridad y obstrucción de la investigación del Congreso sobre el Ucraniagate podría, en teoría, afectar la confianza de los inversores, pero esa votación ya estaba descontada, dijo Priya Misra, directora de estrategia de tasas globales de TD Securities.

Misra añadió que el Congreso y la Casa Blanca han demostrado ser capaces de lograr avances en asuntos presupuestarios y comerciales tras los acuerdos con China y México, lo que aumentó la confianza de los inversores.

Además, prima la idea de que el Senado, donde los republicanos tienen mayoría, rechazará la destitución de Trump, lo que le evitaría a Estados Unidos una crisis política importante.

Eso comenzará a develarse en enero, con un ritual que comenzará ni bien el presidente de la Corte Suprema, vestido con su toga negra, preste juramento antes de asumir el rol de supervisión del proceso.

Unas semanas más tarde, los 100 senadores decidirán si encuentran culpable de los cargos al presidente. Si son menos de 67 los que así lo consideran, el escenario más probable y descontado por los inversores, este será absuelto y retomará con renovado ímpetu la campaña por su reelección en las elecciones de noviembre de 2020.

Si el Senado sigue las reglas formalizadas en 1986, este juicio excepcional comenzará cuando un equipo de legisladores demócratas de la Cámara de Representantes abandone el ala sur del Capitolio, bajo escolta, para unirse a sus pares del ala norte con el acta de acusación del presidente.

A su llegada a la Cámara Alta, un oficial de alto rango a cargo de la seguridad y el protocolo, el “sargento en armas”, llamará a la calma: “Todos deben permanecer en silencio so pena de ser encarcelados, mientras la Casa de Representantes presenta los artículos de acusación contra Donald John Trump ante el Senado de los Estados Unidos”. Los congresistas de la Cámara, encargados de desempeñar el papel de fiscales, leerán los dos cargos planteados contra el multimillonario republicano: “abuso de poder” y “obstaculizar el buen funcionamiento del Congreso”. Luego expondrán sus denuncias y los senadores tendrán la última palabra.

Dejá tu comentario

Te puede interesar