El presidente tendría problemas para frenar un testimonio clave

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Su exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, quien salió del Gobierno peleado con él, se ofreció a declarar ante los legisladores.

Washington - El presidente Donald Trump tendrá dificultades para bloquear el testimonio de John Bolton en el juicio político en el Senado de Estados Unidos, si es que invoca una doctrina legal llamada privilegio ejecutivo en el caso de que su exasesor de Seguridad Nacional sea citado como testigo, sostienen expertos legales.

El Senado, controlado por los republicanos, aún no ha decidido si permitirá testigos o nuevas pruebas en el juicio que determinará si el presidente republicano es destituido de su cargo tras haber sido acusado el 18 de diciembre por la Cámara de Representantes, liderada por los demócratas, de dos cargos.

Bolton se negó a cooperar con la investigación de la Cámara, pero el 6 de enero anunció inesperadamente que estaría dispuesto a testificar en el juicio del Senado si lo citan.

Los demócratas están ansiosos por escuchar el testimonio de Bolton, quien estuvo involucrado, como dijo su propio abogado, en “muchas reuniones y conversaciones relevantes” que involucran temas que están en el centro de la acusación contra Trump.

La Cámara Baja acusó a Trump de abuso de poder y obstrucción del Congreso como resultado de su solicitud de que Ucrania investigue al rival político Joe Biden.

Trump ha negado que haya actuado mal y calificó el juicio político como un “intento de golpe”.

Bolton dejó su cargo en septiembre después de desacuerdos con el presidente. Trump dijo que lo despidió y su asesor, que renunció.

Trump ha indicado que puede tratar de usar el privilegio ejecutivo para evitar que Bolton testifique.

Según la doctrina, un presidente puede mantener privadas algunas comunicaciones, particularmente aquellas que implican la seguridad nacional, si divulgarlas socava las funciones del poder ejecutivo.

Expertos legales dijeron que el argumento del privilegio ejecutivo de Trump sería débil.

El testimonio de Bolton es “claramente clave para los asuntos ante el Senado, y eso contrarresta cualquier privilegio que aplique”, dijo Michael Stern, exabogado de la Cámara cuando estaba controlada por los republicanos.

Mark Rozell, un erudito constitucional que escribió un libro sobre privilegios ejecutivos, dijo que cree que Bolton podría ser interrogado sin revelar información confidencial de seguridad nacional.

“Para mí, parece que el presidente solo está tratando de protegerse”, dijo Rozell, decano de la Escuela de Política y Gobierno Schar de la Universidad George Mason, en Virginia. La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en un caso de 1974 que involucraba un pedido al entonces presidente Richard Nixon que la necesidad de confidencialidad de un presidente debe equilibrarse con la de testimonio o documentos del Congreso. Fue el año en que Nixon renunció como presidente por el escándalo de corrupción Watergate.

Agencia Reuters

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