El Baas niega el ateísmo, pero se enorgullece de ser laico y apunta a ser un partido espiritualmente abierto. Participa activamente en las cuestiones políticas sirias e iraquíes desde fines de los años cincuenta y en 1958 llegó a presionar para la fusión entre Siria y Egipto, aunque cuando se concretó, buscó el fracaso de la alianza.
En 1963, el partido estuvo en el gobierno en Bagdad unos meses durante los cuales se desencadenó el terror contra todos los opositores, empezando por los comunistas. Saddam Hussein quedó enredado en disputas internas con el general
Assad gobernó con puño de hierro en lo interno y en lo externo nunca accedió a negociar con Israel, a quien no le perdona la conquista de los Altos del Golán en 1967.
Aunque es laico, Assad hospeda en Siria a grupos antiisraelíes radicales palestinos y terminó en la lista negra de Estados Unidos que lo considera un apoyo del terrorismo.
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