El avance de Alternativa para Alemania (AfD) en las elecciones de Sajonia-Anhalt volvió a poner en discusión el rumbo del gobierno de Friedrich Merz. El resultado generó nuevas diferencias dentro de la coalición y llevó al Partido Socialdemócrata (SPD) a reclamar cambios en algunas de las reformas económicas y sociales que el canciller busca impulsar.
AfD se convirtió en la fuerza más votada en el estado del este del país y quedó cerca de conseguir la mayoría absoluta en el parlamento regional. El resultado estuvo marcado por el malestar de los ciudadanos con la situación económica y con el gobierno federal, al que cuestionan por la burocracia, el aumento del costo de vida, la incertidumbre sobre las pensiones y la falta de seguridad económica.
Merz, cuya popularidad atraviesa uno de sus niveles más bajos, defendió la necesidad de mantener su programa. Entre las medidas previstas se encuentran cambios en el sistema previsional y una reducción de algunas prestaciones por enfermedad. Sin embargo, el canciller reconoció que su gobierno debe explicar mejor sus propuestas para conseguir el respaldo de la población.
El SPD, principal socio de la coalición, considera que algunas de esas iniciativas deberían ser revisadas. El partido pretende discutir modificaciones en las reformas de las pensiones y del sistema de cuidados, además de volver a analizar el presupuesto de 2027 y los impuestos sobre las herencias y el patrimonio.
"El SPD… debe dejar claro hacia dónde nos dirigimos", afirmó el secretario general del partido, Tim Kluessendorf.
El avance de AfD en las elecciones de Sajonia-Anhalt volvió a cuestionar el rumbo del gobierno de Friedrich Merz.
AfD crece y complica el futuro político de Merz
Las diferencias podrían dificultar el avance de las reformas nacionales. Los dos principales socios del gobierno llegaron al poder con el objetivo de evitar que AfD ganara influencia, pero el crecimiento de la formación de extrema derecha está aumentando la presión sobre ambos.
"La cuestión principal será si ambos socios de la coalición se acercarán para sacar adelante las reformas o si el instinto de supervivencia llevará a la autodestrucción de la coalición", advirtió Carsten Brzeski, economista de ING.
Desde el SPD sostienen que el programa de cambios no debería abandonarse, aunque reclaman una mayor atención a las necesidades sociales. "El Gobierno debe transmitir el mensaje de que las reformas mejorarán la vida de las personas", dijo la copresidenta del partido, Baerbel Bas. "Ese mensaje simplemente no está calando en este momento", agregó.
El resultado también expone las dificultades de Merz para recuperar la confianza de los votantes. Aunque la economía alemana comenzó a mostrar algunas señales de recuperación, la mejora todavía no se tradujo en un mayor respaldo al gobierno.
Para los analistas, el crecimiento de AfD representa además una señal de alerta para el sistema político tradicional alemán. El economista Marcel Fratzscher consideró que el país necesita cambios estructurales más profundos y advirtió que, si no se producen, aumentarán las posibilidades de que AfD consiga una mayoría absoluta en las elecciones de 2029.