19 de agosto 2019 - 00:00

España acoge al Open Arms, pero refugiados no soportarían el viaje

El buque con 107 migrantes está frente a la costa italiana de Lampedusa y desde la ONG sostienen que las condiciones a bordo son "insostenibles".

Contraste. Una turista con su bebé en brazos observa el barco con migrantes del Open Arms, a pocos metros frente a la costa de italiana de Lampedusa. Son 107 los refugiados que están a bordo desde hace 17 días.
Contraste. Una turista con su bebé en brazos observa el barco con migrantes del Open Arms, a pocos metros frente a la costa de italiana de Lampedusa. Son 107 los refugiados que están a bordo desde hace 17 días.

Madrid - El barco humanitario Open Arms rechazó ayer por “inviable” llevar a un puerto español al centenar de migrantes a bordo desde hace más de dos semanas, luego del ofrecimiento de Madrid, que a su vez fustigó a Italia por cerrarle sus puertos.

Ante “la inconcebible respuesta de las autoridades italianas de cerrar todos sus puertos”, el Gobierno español anunció ayer que habilitaría el puerto de Algeciras, al sur de la península Ibérica, para recibir al Open Arms.

Pero la ONG española Proactiva declinó la propuesta, afirmando que es “absolutamente inviable” navegar hasta Algeciras desde su ubicación actual, cerca de la isla italiana de Lampedusa, debido a la “emergencia humanitaria” a bordo, según indicó su portavoz Laura Lanuza.

“¿Quiere que naveguemos 950 millas (marinas), unos cinco días más, a Algeciras, el puerto más lejano del Mediterráneo, con una situación insostenible a bordo?”, se preguntó en Twitter el fundador de la ONG, Óscar Camps, quien recordó que los migrantes llevan 17 días en el barco. Ante esta negativa, el Gobierno español hizo anoche una contraoferta: ofreció “el puerto español más cercano en su ruta hacia nuestras aguas territoriales”, que podría ser en las islas Baleares, según indicaron fuentes del Gobierno, que al cierre de esta edición todavía no habían recibido una respuesta desde la embarcación. De todas maneras, serían varios días de navegación adicional.

Por lo pronto, el Open Arms envió una “solicitud urgente” a Lampedusa para desembarcar a los 107 migrantes, cuyas “condiciones psicofísicas son críticas”.

Al hacer su oferta, el Gobierno español alegó en un comunicado que “en estos momentos, España es el único país dispuesto a acogerlo en el marco de una solución europea”. En otro comunicado, de su Ministerio de Exteriores, insistió en llamar “a todas las autoridades del Gobierno italiano para que autoricen el desembarco” de los migrantes, y, de no permitirlo, advirtió con llevar el caso a la Unión Europea o instituciones garantes de derechos humanos.

El texto aseguró a Roma que si desembarcan, “se producirá el reparto” de los migrantes entre los países dispuestos a hacerse cargo. Estos son Francia -quien ayer dijo que recibirá a 40 de los refugiados-, Alemania, Luxemburgo, Portugal, Rumania y España.

Pese a haber entrado el jueves pasado en aguas territoriales italianas cerca de Lampedusa luego de que la Justicia italiana suspendiera un decreto que se lo impedía, el Open Arms no recibió autorización para desembarcar del Gobierno de Roma y su ministro del Interior, Matteo Salvini, de ultraderecha, quien ayer tuiteó: “Increíble e inaceptable, ¿organizan cruceros turísticos y deciden dónde desembarcar?”.

Éste es el enésimo caso de una embarcación humanitaria a la deriva en el Mediterráneo a la espera de que el Gobierno italiano autorice el desembarco, aunque esta vez se ha mezclado la crisis política que se vive en Italia, donde se frustró una moción de censura de Salvini que buscaba dinamitar el Gobierno.

Camps también tuiteó ayer un video en el que se ve cómo un grupo de migrantes se tira al agua e intenta llegar a la orilla de Lampedusa nadando, obligando a que socorristas se arrojen detrás de ellos para evitarlo.

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