21 de marzo 2007 - 00:00

Espiral violenta en Irak: 186 muertos

Bagdad (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Un día después del cuarto aniversario del inicio de la guerra en Irak, al menos 86 personas murieron ayer en diversos enfrentamientos y atentados y casi 100 cadáveres fueron hallados en distintas zonas del país. Este recrudecimiento de la guerra civil contradijo las esperanzas puestas por los gobiernos de Estados Unidos e Irak en la nueva estrategia de seguridad que llevó 90 mil soldados a las calles de Bagdad y a otras ciudades.

En una batalla ocurrida a 5 kilómetros de Fallujah, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, perdieron la vida 39 combatientes pertenecientes a grupos terroristas cercanos a Al-Qaeda, según informó el comando militar iraquí. En los enfrentamientos murieron también nueve milicianos de grupos tribales y ocho policías locales, dijeron las fuentes.

También en Fallujah, un coche bomba causó la muerte de diez personas y heridas a otras siete.

En Bagdad, otros 20 civiles fallecieron en una serie de ataques y fueron encontrados 30 cadáveres que presentaban signos de tortura y heridas de bala. Los efectivosinformaron, además, sobre un macabro hallazgo: 68 osamentas humanas en cuatro fosas clandestinas, en una zona que estuvo controlada por grupos vinculados con Al-Qaeda.

Las cuatro sepulturas fueron descubiertas en el área de Al-Zijariy, situada al este de la ciudad de Ramadi, a unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad, informaron fuentes de seguridad.

  • Ahorcamiento

    La jornada también estuvo marcada por el ahorcamiento del ex vicedictador iraquí Taha Yassin Ramadan, antiguo colaborador de Saddam Hussein, por su implicación en el asesinato de 148 chiitas en los años 80. Según Bassem Ridha, consejero del primer ministro, Nuri Al-Maliki, el proceso se desarrolló «sin incidentes y sin violación» a la ley.

    Con el ahorcamiento de Saddam, el 30 de diciembre, el de su hermanastro Barzan Al-Tikriti y el del ex presidente del tribunal revolucionario Awad Al-Bandar, ambos el 15 de enero, Ramadan se convirtió en el cuarto alto funcionario del régimen baasista en ser ejecutado. El cuerpo fue trasladado por un helicóptero estadounidense hasta Auja, su ciudad natal, donde fue sepultado junto a Saddam y los dos hijos del dictador.

    Por otro lado, el juez de la Audiencia Nacional de España Baltasar Garzón afirmó ayer que es momento de juzgar a las personas que comenzaron la guerra en Irak. El magistrado, quien adquirió fama internacional por intentar juzgar al ex gobernante de facto chileno, Augusto Pinochet, por crímenes de lesa humanidad, dijo que la guerra de Irak era uno de los «episodios más sórdidos e injustificables de la historia de la humanidad reciente».

    En un artículo de opinión publicado en el diario «El País», Garzón señaló que George W. Bush y otros líderes, incluido el ex presidente del gobierno español José María Aznar, que respaldó la invasión, deberían responder por sus actos. «Seiscientos cincuenta mil muertos son un argumento suficiente para que esa investigación e indagación se aborde sin más dilación», agregó.
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