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29 de agosto 2007 - 00:00

Esposa busca un velo a lo Loren

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Abdullah Gül junto a su esposa, Hayrünnisa. Por usar siempre el velo islámico, la mujer no pudo presenciar ayer la jura de su marido en el Parlamento de Ankara, uno de los santuarios del Estado secular.
Estambul - Ni el flamante vencedor de las elecciones legislativas del 22 de julio en Turquía, el primer ministro Recep Tayip Erdogan, ni el presidente del país a partir de ayer, Abdullah Gül, han ocupado las portadas de la prensa local durante los últimos días. La protagonista sin excepción de todos los diarios turcos ha sido nada más y nada menos que la septuagenaria actriz italiana Sofía Loren. Y no por sus voluptuosas formas, sino por los coquetos, ajustados y coloridos pañuelos que lucía durante las décadas de 1950 y 1960, los mismos que marcaron toda una tendencia.

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Hayrünnisa Gül, la esposa del jefe del Estado, se ha fijado en el estilo y los modelos de las primeras películas de la actriz italiana para cambiar su armario y, sobre todo, modernizar sus velos o «türban». Hayrünnisa quiere renovar su imagen ahora que va a convertirse en la primera dama de Turquía y, por tanto, en el centro de todas las miradas nacionales e internacionales.

  • Estilista

  • La esposa de Gül ha contratado para ello los servicios de Atil Kutoglu, un famoso estilista turco asentado en Viena que ha vestido, entre otras, a la actriz Catherine Zeta-Jones, a la mode-lo Naomi Campbell o a la jefa de la diplomacia austríaca.

    En Turquía, dos de cada tres mujeres se cubren la cabeza para cumplir con los preceptos del islam, según el centro de estudios Tesev. Una abrumadora mayoría, 80%, se coloca simplemente el pañuelo tradicional de Anatolia («basortusu»); 18,5% usa un velo ajustado al cuello («türban») y 1,5% recurre al «çarsaf», un mantón negro que las tapa de la cabeza a los pies. El problema para Hayrünnisa, que salpica también al propio Gül, es que el «türban » es considerado como un símbolo del peligroso ascenso del islam político. Que la primera dama lo vaya a llevar en el Palacio de Çankaya, la mansión presidencial, es una afrenta para los defensores del laicismo a la turca, responsables de una furibunda campaña en contra de Gül y su esposa.

  • Especulación

    La prensa turca especuló hace unos días con que la madre de Gül obligó a Hayrünnisa a ponerse el velo para la foto de bodas, cuando acababa de cumplir 15 años. Desde entonces, es una firme defensora de la prenda islámica y ha llegado a apelar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que en Turquía se levante la prohibición de llevarlo en las universidades e instituciones públicas.

    Ahora, Hayrünnisa ha pensado que optar por una versión light del «türban», asemejándolo a los pañuelos que se ponían Sofía Loren o Catherine Deneuve en sus años mozos podría suavizar las críticas y ofrecer una nueva imagen de las musulmanas al más puro estilo Rania de Jordania. «Su nueva línea de ropa será moderna pero lo suficientemente seria para su estatus. Le sugeriré modelos de velo que sean chic, elegantes y modernos», explica Kutoglu, que se atreve incluso a develar el apasionado interés de Hayrünnisa por la última moda. «Compra en la Quinta Avenida. Le gustan las chaquetas de cuero y los tacones de aguja.»
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