Murió la jueza de la Corte Suprema de EEUU Bader Ginsburg y se abre dura batalla por su sucesión

Mundo

La magistrada falleció a los 87 años a causa de un cáncer de páncreas. Fue artífice de la lucha por los derechos de la mujer desde la década del '70 y ocupó su cargo en el máximo tribunal de justicia por 27 años.

La jueza de la Corte Suprema de Estados Unidos, Ruth Bader Ginsburg, histórica defensora de los derechos de las mujeres, murió este viernes en su casa de Washington a los 87 años, por un cáncer de páncreas, informaron ese tribunal y la prensa estadounidense.

El presidente de la Corte Suprema, John Roberts, afirmó en un comunicado que Estados Unidos "perdió a una jueza de talla histórica", reportó la radio estatal norteamericana NPR en su sitio de internet.

"Hemos perdido a una querida colega; hoy lo lamentamos, pero con la confianza en que las generaciones futuras recordarán a Ruth Bader Ginsburg como la conocimos, una campeona de la justicia incansable y resuelta", agregó Roberts.

La magistrada fallecida fue artífice de la lucha por los derechos de la mujer desde la década del '70 y luego llegó a convertirse en uno de los miembros más destacados de la Corte Suprema, que integró durante los últimos 27 años.

Su muerte augura una dura batalla política por la vacante que deja, pues pocos días antes de su muerte expresó su voluntad de que su sucesor sea designado luego de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre próximo, pero el gobierno del presidente Donald Trump no parece dispuesto a satisfacerla.

"Mi deseo más ferviente es que no sea reemplazada hasta que se instale un nuevo presidente", dijo Bader Ginsburg en una declaración dictada a su nieta Clara Spera.

Hace nueve días, Trump presentó una lista de potenciales candidatos a integrar la Corte Suprema para el caso de que sea reelecto en noviembre, que incluye a los senadores republicanos Ted Cruz, Tom Cotton y Josh Hawley, todos conservadores muy próximos a él.

"En los próximos cuatro años, el presidente de Estados Unidos escogerá cientos de jueces federales y casi probablemente uno, dos, tres y hasta cuatro para la Corte Suprema", dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca, pese a que la cifra de designaciones en el máximo tribunal es incierta porque depende de muertes o renuncias, ambas imposibles de pronosticar.

En Estados Unidos, el presidente nomina a los jueces de la Corte Suprema y los confirma el Senado. Los magistrados son nombrados de por vida.

Hasta hoy el Senado, controlado por el Partido Republicano, ha confirmado a unos 200 jueces conservadores durante el gobierno de Trump y el 9 de este mes el presidente llamó a confirmar a otros 100.

La desaparición de Bader Ginsberg, líder del ala liberal de la Corte, implica una dificultad para Roberts, un antiguo conservador que fue apartándose de ese sector y este año votó varias veces en acuerdo con los magistrados progresistas y perdió el voto de control en casos muy controvertidos, según NPR.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario