A horas de
ser liberado,
el periodista
de la BBC
Alan Johnston
fue
recibido por
el premier de
facto de
Gaza, Ismail
Haniyeh. La
puesta en
escena
mediática
incluyó
flores, una
bandera
palestina y
condecoraciones.
Jerusalén (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El periodista británico Alan Johnston detalló ayer su « aterradora» experiencia en manos de una agrupación terrorista palestina y, aunque destacó que no fue torturado en los 114 días que estuvo cautivo, aseguró que no regresará a la Franja de Gaza. La liberación se produjo tras la intervención de Hamas, que busca demostrar que controla el territorio y mejorar su imagen ante la comunidad internacional para aliviar el boicot económico que le impusieron las grandes potencias.
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«He pasado tres años cubriendo Gaza como corresponsal y cuatro meses en confinamiento y aislado; creo que ya es bastante con Gaza», afirmó el periodista en una conferencia de prensa en el consulado general británico en Jerusalén, poco después de abandonar la Franja. Y agregó con un nota de humor: «Puede ser que vuelva allí cuando sea parte de la Unión Europea».
Johnston, de 45 años y corresponsal de la BBC en Gaza, fue liberado la madrugada de ayer después de 16 semanas de cautiverio en poder del llamado Ejército del Islam, al que unos relacionan con la red Al-Qaeda y otros con el poderoso clan Dormush.
La liberación fue llevada a cabo por la Fuerza Auxiliar palestina, dependiente de Hamas y que la noche del martes desplegó a cientos de sus agentes en los alrededores del recinto en el que los secuestradores tenían a Johnston.
Para el ex primer ministro palestino Ismail Haniyeh, depuesto por el presidente Mahmud Abbas (Abu Mazen) tras la sublevación del mes pasado en Gaza, pero que aún ejerce el control en la Franja, su liberación fue «un mensaje al mundo». En palabras del portavoz, Sami Abu Zuhri, la puesta en libertad de Johnston significa que se puede negociar con el movimiento islamista.
«Hamas se está preparando para poner fin a la captura de Guilad Shalit siempre y cuando Israel esté dispuesto a arreglar un canje de prisioneros», afirmó el vocero al aludir al soldado que está cautivo en Gaza desde el 25 de junio de 2006, y por el que exigen cientos de presos palestinos en cárceles hebreas.
Recibimiento
El movimiento islamista palestino quiso darle pompa a la liberación del periodista, y por ello Haniyeh y otros líderes de Hamas recibieron personalmente a Johnston y desayunaron con él, antes de entregarlo a los diplomáticos británicos al amanecer.
En su primera conferencia de prensa, Johnston agradeció al ex primer ministro -quien lo recibió con abrazos y una banderapalestina que le puso alrededor del cuello- los esfuerzos que condujeron a su liberación. Delante de él, al calificar su cautiverio como «estar enterrado en vida», manifestó que de no haber sido por Hamas «habría pasado mucho más tiempo en esa habitación».
Haniyeh se limitó aprovechar el momento para pedir a la comunidad internacional que trate con Hamas y a Israel que sea «razonable» y negocie el canje de Shalit.
La puesta en escena de los islamistas fue vista con recelo por el reconocido gobierno de la AP y el presidente Abbas. El asesor de Abbas, Yasser Abed Rabo, describió las imágenes de Johnston junto a Haniyeh como «una película de indios en la que siente pena por los actores». Y criticó a aquellos que «hoy se ponen medallas» cuando hace unos meses «participaron» en el secuestro del periodista.