La línea más dura terminó imponiéndose a las voces críticas dentro de la organización separatista vasca ETA, que aprobó como nueva estrategia seguir matando hasta conseguir la independencia, según reveló la televisión pública española.
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"En el momento que el nivel de compromisos con la iniciativa de la nación haya alcanzado sus objetivos, ETA dejará las armas", señala la organización, que en sus 50 años de historia se cobró la vida de más de 800 personas, la última el jefe de la lucha antiterrorista Eduardo Puelles, asesinado el pasado viernes.
Con tres años de retraso, debido a la presencia policial en Francia y el alto número de presos, ETA concluyó este mes un proceso reflexivo que ha sido "largo y complejo" y del que participaron los etarras de las prisiones españolas y francesas y los exiliados de Latinoamérica.
ETA ya había anunciado en mayo, a través de dos etarras entrevistados por el diario vasco Gara, que tendría una nueva estrategia antes del verano boreal.
De acuerdo con las conclusiones de ese proceso, a las tuvo acceso Televisión Española (TVE), "la inmensa mayoría de los miembros de ETA apuesta por la línea más dura" ya que "consideran que la independencia de Euskadi es un objetivo irrenunciable. Sólo entonces ETA dejará de matar".
Asimismo, en la "Hoja de Ruta" del grupo separatista figura impulsar una nueva Alianza popular Nacional que lleve a Euskadi a la independencia.
Se trata de un polo soberanista denominado Euskalerria Bai que estaría bajo su control. "ETA debe ser el catalizador que el estado vasco necesita para dar un salto estratégico en la actual situación", indican.
Sin embargo, ETA sabe que el camino elegido, continuar con los atentados, provocará contradicciones e incluso disidencias en la alianza soberanista que pretenden liderar.
Por esa razón, ETA plantea treguas sólo en el País Vasco: "Se ajustará la lucha armada al nivel de lucha que el pueblo requiere. Ofrecer parones de seis meses para ver resultados", aseguran.
Por otro lado, ETA se autoproclama garante de un marco propio con el parlamento soberano, cajas de ahorros, universidades y lo que la banda llama "ejército soberano de defensa nacional".
La nueva estrategia política militar diseñada por ETA coincide con un cambio de escenario en el País Vasco, tras la llegada al poder del primer lehendakari (presidente regional) no nacionalista en 30 años, el socialista Patxi López.
El gobierno de López, que consiguió desplazar al Partido Nacionalista Vasco (PNV) del poder con el apoyo del conservador Partido Popular (PP) en un histórico acuerdo que unió a las dos principales fuerzas políticas de España, ha sido señalado como blanco principal de ETA.
Sin embargo, las fuerzas de seguridad españolas y francesas han logrado desarticular tres comandos de ETA en los últimos meses, esta semana con la detención de tres etarras en el País Vasco.
Además, en abril capturado en Francia Jurdan Martitegui, considerado el último jefe del aparatado militar de ETA.
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