El estado de otros siete es considerado grave. Entre 70 y 80 personas se hallaban en un piso que fue totalmente destruido, según las autoridades.
La explosión se produjo alrededor de las 03H00 (00H00 GMT) y destruyó completamente una parte del inmueble de nueve pisos, donde había 36 apartamentos.
"Es difícil evaluar el número de víctimas, pero son numerosas. La explosión se produjo cuando la gente dormía", declaró a la agencia Tass un responsable de las operaciones de socorro, Mijail Bussin.
El trabajo de los socorristas se hizo difícil debido a un incendio que se produjo bajo los escombros.
La tesis de un escape de gas es la que retienen las autoridades, según el alcalde de Arcángel (Arjanguelsk, en ruso), Oleg Nilov, aunque no excluyó la posibilidad de un atentado.
Ocho habitantes de un edificio vecino fueron hospitalizados. Los ocupantes del inmueble fueron evacuados hacia un jardín infantil cercado. La parte destruida estaba compuesta por 36 apartamentos, según las autoridades de esta ciudad situada en el Mar Blanco (Artico), a 1.000 km al norte de Moscú.
La policía indicó que buscaba a dos hombres, sin domicilio fijo, que fueron vistos el lunes por la noche con llaves metálicas y rondando en torno a las canalizaciones de gas. Se sospecha que robaron válvulas para revenderlas a los ferreteros.
Los robos de metales -en especial kilómetros enteros de líneas eléctricas- son frecuentes en Rusia.
Los servicios de urgencia no llegaron a tiempo para cerrar el gas en el lugar.
"Dormíamos cuando tuvo lugar la explosión y la pared se derrumbó casi sobre nuestra cama", dijo a la AFP Igor.
"Oimos gritos horribles y un olor a quemado y a gas. Bajamos a la calle y vimos que una parte del complejo habitacional no estaba ahí", añadió este hombre de 40 años cuya mujer resultó levemente herida.
"El edificio se sacudió, los vidrios estallaron y pensé que era un bombardeo", dijo una residente jubilada, Taissia Matonina.
Unos 900 socorristas enviados en avión desde Moscú y San Petersburgo trabajaban en la remoción de escombros para buscar sobrevivientes.
Rusia ha experimentado varias explosiones y catástrofes en las últimas semanas. La tragedia de este martes recuerda los terribles atentados antaño atribuidos a los independentistas chechenos, que destruyeron varios edificios con saldo de 200 muertos en Moscú.
El domingo, al concluir los comicios presidenciales, se incendió accidentalmente uno de los edificios históricos de la capital, del siglo XIX, situado cerca del Kremlin, y dos bomberos murieron en el siniestro.