El operativo de liberación de los rehenes de las FARC concluyó en un fracaso luego de que la guerrilla colombiana alegara falta de condiciones para la entrega, por lo cual el ex presidente Néstor Kirchner regresó a la Argentina.
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Kirchner viajó directamente desde la localidad colombiana de Villavicencio hasta la ciudad santacruceña de El Calafate, donde fue recibido esta mañana por la presidenta Cristina Kirchner y sus hijos Máximo y Florencia, quienes descansan allí desde el viernes pasado.
El operativo diseñado por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para el rescate de los rehenes Clara Rojas, su hijo Emmanuel y la ex parlamentaria Consuelo González de Perdomo quedó trunco luego de que las FARC hicieran saber que no estaban dadas las "condiciones de seguridad" para concretar la liberación.
Junto a Kirchner, el resto de los garantes internacionales del operativo -incluido el brasileño Marco Aurelio García, delegado personal del presidente Lula Da Silva- regresaron a sus respectivos países.
Antes del viaje, Kirchner fue el encargado de anunciar la "suspensión provisoria" de la tarea de la comisión de garantes y llamó a las partes involucradas a "reunir todas las condiciones para garantizar la seguridad de todos y el éxito de la operación" a futuro.
Tras señalar que la misión vivía un "delicado y crucial momento", Kirchner dijo que "ante esa situación los comisionados consideran conveniente la suspensión provisoria de su presencia en el territorio colombiano".
"Cuando estén dadas todas las condiciones para la entrega de Clara, Consuelo y Emmanuel, la comisión internacional de delegados inmediatamente continuará con su misión", añadió.
A su vez, le agradeció a Chávez, en su calidad de impulsor del proceso de liberación de los rehenes, "por la confianza que depositó" en la comisión de garantes internacionales, e hizo lo propio con el mandatario colombiano, Álvaro Uribe, la Cruz Roja y con "todos los que pusieron sus esfuerzos a que las primeras dos etapas del operativo Emmanuel se realizaran con éxito".
Por su parte, Chávez dijo que el operativo será retomado más adelante, pero en los hechos el fracaso de la misión cayó sobre sus espaldas, lo que fue aprovechado por el presidente Uribe, con quien se encuentra enfrentado políticamente.
El fracaso de la misión también fue recibido con cierta frustración en el gobierno argentino, puesto que no sólo se trataba de la primera incursión de Kirchner en el ámbito internacional como ex mandatario, sino que era una buena chance para ratificar la alianza con Chávez en medio del malestar con Estados Unidos por los coletazos del episodio de la valija de Antonini Wilson.
Las FARC anunciaron que "por ahora" no liberarán a los rehenes y responsabilizaron al gobierno colombiano por "operaciones militares" que impidieron la iniciativa, mientras que el presidente Uribe lo negó y sugirió que los guerrilleros no entregan a los cautivos porque "no tienen en su poder al niño Emmanuel".
Según indicó Uribe, el hijo de Clara Rojas -la ex candidata a la vicepresidencia colombiana secuestrada en febrero de 2002 junto a la colombo-francesa Ingrid Betancourt- estaría a cargo del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar desde julio de 2005, bajo el nombre de Juan David Gómez Tapiero.
Además, Uribe -quien analizó el lunes el tema con su par estadounidense, George Bush- anunció que aceptó una propuesta de Venezuela y los garantes internacionales para crear un "corredor estratégico" libre de incursiones del Ejército colombiano por dos o tres días, para facilitar la liberación de los rehenes.
"Los intensos operativos militares desplegados en la zona nos impiden por ahora entregar a usted a Clara Rojas, Emmanuel y la ex representante González de Perdomo, como era nuestro deseo", indicaron los guerrilleros en un mensaje que enviaron al presidente Chávez, mediador en la liberación.
Según esa misiva, difundida por el propio Chávez, las FARC consideraron que "insistir en ello, en estas condiciones, sería poner en grave riesgo la vida de las personas a liberar, del resto de prisioneros de guerra y de los mismos guerrilleros designados para cumplir esta misión".
En Bogotá, la representante del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Barbara Hintermann, adelantó que esa entidad mantendrá su presencia en Villavicencio, con la esperanza de que aún sea posible establecer un contacto para recuperar a los rehenes.
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