«Conversé con el presidente Lagos, quien me ha confirmado su asistencia. Me parece fundamental que el propio presidente Lagos esté allá representado a nuestro país», dijo Bachelet, quien ayer recibió una visita amistosa de los jefes militares.
«Así que yo en esta oportunidad no asistiré, pero luego ya como presidenta tendré ocasión de poseer un vínculo con nuestro país hermano Bolivia», agregó.
Lagos, que deja su cargo el 11 de marzo, debe pedir la autorización al Senado para asistir a La Paz, ya que existe una ley en Chile que impide a los mandatarios ausentarse del país en los últimos 90 días de su mandato, si no es con la autorización de los legisladores de la Cámara alta.
Chile y Bolivia rompieron sus relaciones diplomáticas en 1978.
Ambos países se enfrentaron en una guerra a fines del siglo XIX, en la que Bolivia perdió sus costas en el Océano Pacífico, que pasaron a manos chilenas. Desde entonces, Bolivia ha reclamado a Chile por una salida al mar.
Chile se ha mantenido firme en defender su soberanía y ha reiterado que no existen problemas limítrofes pendientes.
Morales dijo en La Paz, tras retornar de un fugaz viaje a Buenos Aires, que confiaba en que la visita de Lagos sirva para
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