29 de julio 2003 - 00:00

Gobierno habría infiltrado al movimiento "sin tierra"

Brasilia (EFE, AFP, DPA, O Estado de S. Paulo) - El gobierno brasileño endureció ayer el tono contra los movimientos de los «sin tierra» y los «sin techo», quienes han radicalizado sus acciones en las últimas semanas, y estudia la posibilidad de infiltrarlos con agentes de inteligencia.

«No toleraremos ninguna ruptura de la legalidad», advirtió en una entrevista con la radio «CBN» el ministro de Justicia, Márcio Thomaz Bastos, en referencia a los «sin tierra» (MST) y también a los hacendados.

A los campesinos «sin tierra» -en realidad muchos de ellos son desempleados urbanos-se les han sumado recientemente los llamados «sin techo», que reclaman viviendas en las ciudades y que también han aumentado las invasiones de edificios y terrenos, especialmente en San Pablo.

•Estado de derecho

«Este es un gobierno que preside un estado de derecho democrático. No podemos permitir que se rompa la legalidad. Actuaremos con energía y fuerza», continuó el ministro.

«Esa es una hipótesis plausible», aseguró, en tanto, el secretario nacional de Seguridad Pública, Luiz Eduardo Soares, cuando se le preguntó por una intensificación de las tareas de inteligencia en ambos movimientos.

Soares precisó que se han detectado hechos «tan negativos» para esos movimientos que el gobierno cree que pueden haber sido «provocados por aquellos que justamente desean desprestigiarlos».

Según la prensa local, ante el explosivo aumento de las invasiones de haciendas por parte del MST, el gobierno optará por suspender las acciones de seguridad de alta visibilidad, tales como la detención de militantes o hacendados, quienes han creado milicias privadas para defender sus propiedades. Sin embargo, eso se compensará con una intensificación de las tareas de inteligencia, cuya información será compartida con los gobiernos estaduales.

•Incremento

El MST, un antiguo aliado del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) que promueve ocupaciones de haciendas improductivas para presionar avances en la reforma agraria, ha incrementado sus acciones desde que Luiz Inácio Lula Da Silva asumió la presidencia, en enero pasado.

Las ocupaciones de haciendas en Brasil saltaron de 103 en todo el año pasado a 114 en apenas los seis primeros meses de 2003.

La escalada del MST alcanzó la semana pasada su punto de máxima tensión con las explosivas declaraciones de su líder, Joao Pedro Stedile.

«La lucha agraria abriga hoy a 23 millones de personas», esto es los «sin tierra», que consideró «nuestro ejército». «Del otro lado hay -dijo-27.000 hacendados. Esa es la disputa», afirmó.

El MST se declaró pacífico y consideró que las declaraciones de Stedile -que incluyeron incitaciones a «eliminar a nuestros enemigos»- fueron manipuladas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar