9 de marzo 2006 - 00:00

Hijo de un capo del narcotráfico testificará contra su padre

El hijo y sobrino, respectivamente, de los capos colombianos del narcotráfico, Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, aceptó el miércoles testificar contra ellos en Estados Unidos, lo que las autoridades dijeron será el golpe de gracia para el otrora poderoso Cartel de Cali.

William Rodrguez Abadía, de 40 años, se entregó en enero a agentes estadounidenses en Panamá. Estaba prófugo desde 2001, acusado de manejar el Cartel de Cali luego de que su padre y su tío fueran encarcelados en Colombia en 1995.

Los hermanos Rodríguez Orejuela están confinados en un centro de detención de Miami y serán juzgados en septiembre por haber controlado lo que funcionarios de Estados Unidos han dicho era alrededor del 80 por ciento de la cocaína del mundo en sus dás de esplendor, a comienzos de la década de 1990.

Rodríguez Abadía admitió el miércoles que los Orejuela seguían manejando su imperio de narcotráfico cuando estaban tras las rejas en la prisión colombiana de La Picota.

También se declaró culpable de un cargo por haber conspirado para introducir 5 kilogramos o más de cocaína en Estados Unidos.

Los fiscales dijeron que recomendarían una sentencia de no más de 22 años de cárcel para Rodríguez Abadía, en lugar de la reclusión perpetua que le correspondería.

El arreglo, y la posibilidad de una sentencia incluso más liviana para Rodríguez Abadía, está supeditada a la confiscación de más de 300 millones de dólares en activos ilícitos, dijeron los fiscales.

Aún más importante, agregaron, deberá brindar lo que en su acuerdo de culpabilidad llamó "testimonio e información completa y verdadera" en el juicio de su padre y su tío.

Cuando el juez de distrito Federico Moreno preguntó específicamente si Rodríguez Abadía estaba dispuesto para cumplir con la parte clave del acuerdo.

"Es un poco difícil, su señoría, porque son mi padre y mi tío, pero yo acepto", respondió.

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