El presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, vivió ayer una curiosa paradoja: él, que se ufana de su islamismo duro, fue severamente criticado por la prensa más radical por haber tenido un leve contacto físico con su antigua maestra. El diario ultraislamista «Hizbollah» dijo: «Ahmadinejad tomó la mano de su ex maestra y la besó. Luego, esta mujer de mediana edad lo tomó en sus brazos. El pueblo musulmán iraní no recuerda semejantes actos contrarios a la sharia (ley coránica)».
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