22 de diciembre 2004 - 00:00

Irak: 24 muertos en ataque a base militar de EE.UU.

Tony Blair visitó ayer de manera sorpresiva a los soldados británicos en Basora (arriba). Allí ratificó quesu país seguirá comprometido en Irak y la realización de elecciones en ese país el 30 de enero. Mientras, una manifestación contra la violencia ganaba las calles de Mossul, escenario ayer de un atentado a un cuartel de EE.UU. (abajo).
Tony Blair visitó ayer de manera sorpresiva a los soldados británicos en Basora (arriba). Allí ratificó quesu país seguirá comprometido en Irak y la realización de elecciones en ese país el 30 de enero. Mientras, una manifestación contra la violencia ganaba las calles de Mossul, escenario ayer de un atentado a un cuartel de EE.UU. (abajo).
Mossul (Reuters, EFE, AFP, ANSA, DPA) - Al menos 24 personas, entre ellas 19 soldados estadounidenses, murieron ayer en un atentado con morteros contra una base norteamericana en la ciudad iraquí de Mossul, el más sangriento sufrido por una instalación militar de EE.UU. en Irak. El grupo extremista islámico Ansar al-Sunna, vinculado a la red Al-Qaeda, se responsabilizó por la acción e indicó que participó un terrorista suicida, versión que no fue confirmada por otras fuentes.

«Diecinueve de los fallecidos eran militares estadounidenses y tres eran uniformados de otra nacionalidad», dijo el coronel Steven Boylan, vocero de la coalición ocupante en Bagdad. Más de 60 personas resultaron heridas, agregó. En tanto, Paul Hastings, vocero de la Fuerza de Tareas Olimpia, unidad atacada, dijo que la cifra total de muertos era de 24.

Por su parte, la contratista Halliburton lamentó la muerte de cuatro empleados y de tres subcontratados a causa del ataque
, lo que abriría la posibilidad de que la cifra total de muertos sea mayor.

• Visita sorpresiva

Desde Washington, el presidente George W. Bush denunció que «los terroristas y los fieles a Saddam Hussein están tratando desesperadamente de descarrilar el proceso hacia una democracia». «Serán derrotados», advirtió Bush. Tony Blair, principal aliado internacional de la Casa Blanca, realizaba ayer una visita sorpresiva a Bagdad, donde se declaró confiado en que los atentados no impedirán la realización de elecciones el 30 de enero.

«La fuerza de la explosión hizo caer a todos los soldados de sus asientos, y un espeso humo envolvió la tienda de campaña y cubrió el suelo», relató Jeremy Redmon, periodista del diario estadounidense de Virginia «Richmond Times».

• Impacto

Según el mando militar estadounidense, sobre el mediodía de ayer varios cohetes y proyectiles de mortero cayeron sobre el perímetro militar de la base Merez, levantada en los alrededores de la citada localidad, a unos 400 kilómetros al norte de Bagdad. Uno de los disparos de mortero impactó en uno de los comedores, donde en ese momento parte de la tropa almorzaba junto a varios miembros de la guardia nacional iraquí.

La base atacada pertenece a la Fuerza de Tareas Olimpia o Brigada Multinacional del Norte, que asumió oficialmente la responsabilidad por las operaciones militares de EE.UU. y sus aliados en el norte de Irak el pasado 5 de febrero.

Poco después de conocerse la noticia, el grupo radical sunnita Ansar al-Sunna («Seguidores de la Tradición») asumió la autoría de la masacre a través de un comunicado divulgado por Internet.

«Uno de nuestros mujahidines (combatientes islamistas) realizó una operación de martirio contra un comedor de una base de las fuerzas de ocupación», explicó el documento, divulgado en una conocida Web islamista
. Ansar al-Sunna es uno de los grupos radicales sunnitas más sanguinarios de Irak, autor de algunos de los atentados más graves, como el perpetrado en febrero pasado en la ciudad de Erbil, y que causó la muerte de más de un centenar de personas.

También asumió este año la responsabilidad del asesinato de doce nepalíes secuestrados en territorio iraquí.

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