Bagdad, París y Londres (AFP, Reuters, EFE, ANSA) - Irak reafirmó ayer su voluntad de cooperar con los inspectores de desarme de la ONU brindando toda la información adicional que se requiera, mientras Estados Unidos y Gran Bretaña aceleraban sus preparativos de guerra pese a la renovada oposición de Rusia.
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Mientras, en Kuwait, el prestigioso periodista de la televisión francesa Patrick Bourrat murió ayer como consecuencia de las heridas sufridas al ser atropellado por un tanque estadounidense en maniobras. El reportero, de 50 años y con una experiencia de 20 años en conflictos internacionales, había viajado al desierto de Kuwait el 18 de diciembre para cubrir las maniobras militares de Estados Unidos en la región de Oudairi, cerca de la frontera con Irak.
La conmoción en Francia por la muerte de este periodista estrella en la cobertura de los conflictos en todo el mundo alcanzó no sólo al ambiente periodístico sino que llegó hasta las altas esferas políticas y el propio presidente Jacques Chirac lamentó la muerte de «uno de los periodistas más talentosos y emblemáticos». De acuerdo con el periódico británico «Sunday Telegraph», EE.UU. y Gran Bretaña planean invadir Irak por el Golfo Pérsico mediante la toma del puerto estratégico de Basra, segunda ciudad del país. El dominical, que cita fuentes del ministerio de Defensa británico, señala que Washington y Londres pretenden llevar a cabo esa operación con una fuerza militar anfibia formada por al menos 40.000 efectivos que estaría lista para actuar a finales de enero.
La armada del Reino Unido aportará a ese contingente unos 5.500 infantes de marina que combatirán junto a varias unidades expedicionarias de marines estadounidenses.
Según el rotativo, Washington y Londres consideran «extremadamente importante» la toma de Basra, dada la situación estratégica de su puerto marítimo y sus dos aeropuertos, para una posible guerra dirigida al derrocamiento de Saddam Hussein.
En su mayor despliegue anfibio desde la Guerra de las Malvinas (1982), la Royal Navy espera contribuir a este ataque con veinte barcos, entre varios buques antiminas y el portaaviones Ark Royal, que ya se encuentran en la zona del Golfo.
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