La tensión entre EE.UU. y Siria continúa en aumento, e Irán, que teme ser también objeto de una futura acción militar norteamericana, advirtió ayer que intervendrá en caso de un ataque contra Damasco. En tanto, en la primera prueba concreta sobre los lazos del ex régimen de Saddam Hussein con el terrorismo, las fuerzas estadounidenses detuvieron en Bagdad a Abu Abbas, jefe del grupo de secuestradores del crucero Achille Lauro en octubre de 1985 y buscado afanosamente durante casi 20 años. El hecho conmocionó al mundo en su momento, cuando unos 450 turistas (uno, anciano, fue asesinado) fueron tomados como rehenes por tres días en aguas del Mediterráneo. De esta manera, George W. Bush logra demostrar una de sus principales acusaciones contra Irak mientras sigue la búsqueda de armas de destrucción masiva en ese país. Lamentablemente, la camarógrafa argentina Verónica Cabrera, que estaba grave luego del accidente en el que había muerto el periodista Mario Podestá, falleció ayer en Bagdad.
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Durante una conferencia de prensa, el funcionario recordó que en aquel conflicto «enviábamos nuestros aviones a Siria para atacar a Irak desde allí» y señaló que el gobierno actual «debería tener en cuenta este pasado». Informate más
Sin embargo, el ex comandante Pasdaran aclaró que esto «no será a través de un ataque militar, sino por medios económicos y políticos». «Los estadounidenses van a presentar en breve una serie de exigencias» a Irán, afirmó Rezaye, aunque sin precisar la naturaleza de éstas.
Según los analistas, las declaraciones de Irán, un país que integra el llamado «eje del mal» a los ojos de los Estados Unidos, tienen como objetivo brindar una imagen de fuerza para disuadir a Washington de un eventual ataque, tras la ocupación de Irak y las amenazas a Siria.
Las declaraciones de Rezaye, en el marco de una conferencia de prensa realizada en Teherán, fueron hechas luego de la difusión de una entrevista a Rafsandjani en la que analizaba la posibilidad de reanudar las relaciones con los Estados Unidos.
Rezaye no se mostró muy confiado sobre el futuro al decir que muy probablemente Teherán, como Damasco, pase a estar en la mira de los Estados Unidos -o de un ataque militar-, a través de presiones económicas y políticas.
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