El gobierno de Irán advirtió este viernes a la Familia Real británica y le pidió que "no agrave aún más la situación" en Medio Oriente. El mensaje del régimen islámico llegó después de que el nuevo primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, se reuniera con el presidente estadounidense, Donald Trump, y autorizara el uso de bases militares británicas para que aviones de EEUU despeguen desde Fairford con destino a territorio iraní.
En el Reino Unido, existen al menos dos bases que comparten arsenal y personal con el país norteamericano. En su momento, el anterior premier, Keir Starmer, había desautorizado el uso de estas bases, alegando de que se trataba de una maniobra militar que violaba las normas del derecho internacional. Sin embargo, las críticas internas lo terminaron convenciendo y autorizó el uso de una de estas bases, la Diego García, aunque al ser una sola de dos, terminó convirtiéndose en un punto medio que no dejó conforme a nadie.
Ahora, tras las autorización de Burnham para el uso de la base de Fairford, desde Teherán advirtieron "a la monarquía británica -principal causante de las desgracias de los pueblos de nuestra región y responsable de un oscuro historial que incluye la división de países islámicos, masacres generalizadas, la imposición de gobiernos autoritarios y, lo que es peor, la organización y el liderazgo de la ocupación de Palestina y la creación de la Nakba israelí, además de haber participado activamente en las agresiones de Estados Unidos y del régimen sionista contra Irán- que no agrave aún más su situación", dijeron, en un mensaje de la Guardia Revolucionaria iraní.
Dos integrantes de la familia real que actualmente permanecen alejados de las funciones oficiales mantienen, sin embargo, un fuerte vínculo con las Fuerzas Armadas británicas. El príncipe Harry combatió en Afganistán durante su servicio militar, mientras que el príncipe Andrés (Andrew Mountbatten-Windsor) participó en la Guerra de Malvinas como piloto de helicóptero de la Marina Real. Actualmente, Andrés conserva custodia privada financiada por el rey, mientras que Harry perdió la protección policial del Estado cuando regresa al Reino Unido.
La incógnita sobre el recorrido del bombardero estadounidense
Otro de los interrogantes que dejó la ofensiva militar gira en torno al recorrido del bombardero estratégico B-1 que despegó el martes desde Fairford, en el condado británico de Gloucestershire.
Todavía no está claro si la aeronave voló directamente hacia la operación sobre Irán o si realizó una escala previa en alguna base militar estadounidense ubicada en Europa o en otro punto estratégico, una práctica que Washington ya utilizó en otras misiones de largo alcance.
Aunque Fairford pertenece formalmente a la Real Fuerza Aérea británica (RAF), en la práctica funciona como una base avanzada de la Fuerza Aérea de EEUU (USAF) en territorio europeo. Desde allí se despliegan habitualmente bombarderos pesados de largo alcance, que permanecen en estado de alerta para intervenir en escenarios como Medio Oriente.