Las manifestaciones no parecen retroceder ante la amenaza de represión del régimen.
Un atacante suicida se hizo explotar en el mausoleo del ayatolá Ruholá Jomeini, el fundador de la República Islámica en el sur de Teherán, causando la muerte de al menos una persona, mientras se sucedían en el centro de la capital nuevas protestas de la oposición.
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El comandante adjunto de la policía, Hussein Sajjedinia, citado por agencias de noticias, dijo que el autor del ataque hizo explotar un chaleco explosivo, que llevaba puesto, cuando estaba en la entrada norte del mausoleo.
En tanto, el líder del movimiento reformista en Irán, Mir Hussein Mussavi, criticó al guía supremo Ali Jamenei, en un aumento de la tensión política, que se trasladó a las calles con miles de manifestantes opositores en Teherán.
La cadena estadounidense CNN informó que, según fuentes hospitalarias, 19 personas murieron tras la represión policial y el enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.
Además, afirmó que de acuerdo con informaciones no confirmadas el reporte de muertos en las manifestaciones post electorales asciende a 150.
Por otro lado, la red de comunicación virtual al estilo de Facebook, Twitter, informó que el hospital Fatemiyeh confirmó entre "30 y 40 muertos" y cerca de 200 heridos.
La situación se agravó por el anuncio de las autoridades del recuento de sólo el 10 por ciento de los votos de las elecciones presidenciales, cuyos resultados oficiales desencadenaron la crisis interna más grave del país en los últimos 30 años.
El candidato opositor, quien volvió a pedir nuevas elecciones, denunció que en los comicios del 12 de junio hubo fraude para permitir la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad, cuyo triunfo fue respaldado por el guía supremo, el ayatolá Ali Jamenei.
El viernes, Jamenei afirmó que deben cesar las manifestaciones y respaldó el triunfo en las urnas de Ahmadinehad.
Mussavi criticó duramente el discurso del guía supremo, quien, para convalidar la elección del actual presidente iraní, dijo el viernes que los mecanismos de votación del país "no permiten fraudes por once millones de votos (los que separan a Ahmadinejad de Mussavi)".
"Si la entidad de este fraude es presentada como la prueba de la ausencia de fraude, entonces el aspecto republicano del sistema seria masacrado y, como consecuencia, probaría que el Islam es incompatible con la república", le respondió hoy Mussavi en su sitio web.
Es la primera vez que un político iraní se atreve a realizar una crítica de esta naturaleza al ayatolá Jamenei, que ocupa su cargo desde 1989.
El líder opositor acusó a Jamenei, sin nombrarlo, de amenazar el carácter republicano de Irán y de aspirar a la "imposición de un nuevo sistema político".
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