Como parte de una campaña para elevar el ánimo de la población, el gobierno de Irán organizó un festival de bodas colectivas en Teherán. Las parejas participantes forman parte de un programa oficial patrocinado por el Estado, en el cual manifiestan formalmente su total disposición a "sacrificar sus vidas" en un eventual conflicto bélico contra Estados Unidos e Israel.
El gobierno iraní recurrió a la televisión pública para difundir estos actos. Los matrimonios masivos se celebraron al amparo de un inestable cese al fuego que contuvo los enfrentamientos iniciados el 28 de febrero. No obstante, la paz pende de un hilo ante las continuas amenazas de intervención armada lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Los participantes de estas bodas están inscritos en el plan oficial de "autosacrificio" (Jan-Fada), diseñado para coordinar acciones civiles de alto riesgo en caso de guerra, tales como escudos humanos en infraestructura eléctrica estratégica. Las esferas gubernamentales de Irán aseguran que la convocatoria sumaron millones de personas en todo el territorio nacional, destacando la adhesión voluntaria del presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y del presidente de la república, Masud Pezeshkian.
Irán organizó un festival de bodas colectivas en Teherán
Conforme a los registros de la agencia AFP, los contrayentes arribaron a la plaza Imam Hossein a bordo de jeeps militares artillados con ametralladoras, celebrando sus nupcias en una tarima dirigida por un clérigo. El decorado del estrado incluyó arreglos de globos y un inmenso retrato del nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei. El clérigo heredó la máxima jefatura tras el fallecimiento de su padre y antecesor, Ali Jamenei, ocurrido en la jornada inaugural del conflicto armado, y desde entonces se ha mantenido sin realizar apariciones públicas.
Una novia anónima, que portaba un vestido blanco de diseño islámico, expresó la postura de los recién casados en un registro de la agencia Mehr. Acompañada por su futuro esposo, la mujer argumentó: "El país está en guerra pero los jóvenes tienen derecho a casarse".
El evento en la plaza Imam Hossein congregó a un total de 110 parejas. Desde que estallaron las hostilidades, el gobierno iraní coordinó movilizaciones masivas de corte oficialista casi de forma cotidiana, una estrategia mediática y política orientada a proyectar una imagen de unidad y un fuerte respaldo popular en tiempos de guerra.