Jerusalén (EFE) - El Gobierno israelí aprobó ayer una serie de cambios en el trazado del muro de separación que construye en buena parte de Cisjordania, a fin de completar el proyecto y circunvalar una serie de obstáculos jurídicos conflictivos.
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Uno de los cambios aceptados hoy por el Consejo de Ministros radicó el de incluir el asentamiento judío de Alfei Menashé en el distrito cisjordano de Kalkilia del lado israelí de la valla de seguridad.
Asimismo, la aldea palestina de Beit Iksa, a la entrada de Jerusalén, quedará del lado palestino de la cerca, según la decisión del Gabinete israelí.
El cambio en Kalkilia trata de dejar fuera a miles de palestinos residentes en la zona y superar así los obstáculos jurídicos que estas poblaciones han presentado contra el proyecto de construcción ante los tribunales israelíes.
"Los cambios son muy importantes y estamos decididos a hacer un esfuerzo supremo para completar la cerca de seguridad tan pronto como nos sea posible; Los cambios que hacemos hoy nos permitirán adelantar el proyecto en zonas vitales", indicó el primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, al inicio de la reunión semanal del gabinete israelí.
El ministro israelí de Defensa, Shaul Mofaz, dijo al Gobierno que la longitud total de la verja será de 870 kilómetros, aunque sólo 335 de ellos han sido levantados hasta la fecha.
El proyecto comenzó en 2002 y siguió adelante a pesar de que el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya lo consideró ilegal y exigió a Israel que lo destruyera y pagara compensaciones económicas a los afectados.
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