Jerusalén (EFE, Reuters, ANSA, AFP) - El director de la Agencia de la ONU para la Ayuda a los Refugiados Palestinos (UNRWA), Peter Hansen, afirmó ayer que la situación en el campo de refugiados de Jenín va camino a convertirse en un desastre humanitario, y que el casco antiguo de Naplusa fue destruido por los tanques y bombardeos israelíes del martes. Mientras, el principal negociador palestino, Saeb Erakat, acusó a Israel de haber matado a unos 500 palestinos desde el 29 de marzo cuando lanzó su ofensiva militar en Cisjordania.
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El funcionario palestino hizo esas declaraciones tras reunirse con Yasser Arafat, junto a otros tres destacados dirigentes de la Autoridad Palestina, en Ramallah, en la primera vez que el ejército israelí permite al líder palestino recibir «visitas», desde que comenzó la actual ofensiva.
Unos 200 militantes se entregaron y fueron detenidos en la mañana, y fuentes del interior del campo hablan ya de más de 200 muertos en ocho días de ocupación militar de Israel en Jenín. También perdieron la vida 27 soldados israelíes. Desde que comenzó la invasión militar, más de 70% de las viviendas del campo han sido demolidas por el ejército y la gente todavía se resiste a entregarse porque no quieren convertirse en nuevos refugiados. Sin embargo, el ejército habría advertido a la población del campo -unas 15.000 personas-que se rindan, amenazándolos con bombardeos de aviones de combate F-16. Por su parte, la dirección palestina acusó al ejército israelí de cavar fosas comunes en Jenín para ocultar las «masacres» de palestinos. «Las exacavadoras del ejército están cavando en este mismo momento fosas comunes en el campo de Jenín para enterrar a los mártires y ocultar las masacres», señaló un comunicado de la dirección palestina publicado por la agencia oficial, WAFA.
Al cierre de esta edición, un portavoz del ejército israelí indicó que el ejército tomó el control de Jenín, aunque precisó que todavía quedaban algunos bolsones de resistencia. Un responsable del movimiento islamista palestino Hamas, Jamal Abu El Hejah, también dijo que el campo cayó en manos del ejército.
En cuanto a la ciudad cisjor-dana de Naplusa, que al igual que el campo de Jenín cumplió su octavo día de invasión, su casco antiguo fue destruido por la acción de los tanques y de los aviones de combate F-16 y helicópteros Apache de fabricación estadounidense, según fuentes palestinas.
• Saqueos
En tanto, las acusaciones de robos y saqueos por parte de los miembros del ejército israelí que ocupan Ramallah se acumulan, aunque son prácticamente imposibles de verificar por fuentes independientes, debido a que la ciudad sigue estando prohibida a la prensa, mientras que fuentes de la embajada de Israel en nuestro país negaron rotundamente la información.
Por otra parte, un sacerdote armenio resultó gravemente herido de un balazo en la basílica de la Natividad, en un incidente que aún no fue aclarado. Mientras, Israel rechazó la solicitud de salvoconductos para los palestinos refugiados en la basílica de la Natividad de Belén, en una carta enviada por el presidente israelí Moshe Katsav al papa Juan Pablo II dada a conocer ayer en Roma.
La tensión bélica se mantuvo un día más en la frontera entre el Líbano e Israel, donde el grupo chiíta Hizbollah atacó posiciones israelíes en las granjas de Sheeba, lo que fue contestado con bombardeos por la aviación y la artillería judías.
Después de que la Unión Europea, Rusia y la ONU dieran en la última jornada su pleno respaldo a los EE.UU. y a su secretario de Estado, Colin Powell, para su misión de paz en Medio Oriente, el premier israelí Ariel Sharon dijo que «uno puede hablar de paz, pero uno no puede lograr la paz mientras exista el terrorismo. Espero que nuestro gran amigo Estados Unidos entienda que ésta es una guerra de supervivencia para nosotros», dijo a la prensa. «Es nuestro derecho defender a nuestros ciudadanos y no debería haber presiones sobre nosotros para que no hagamos eso», añadió.
En tanto, un día antes de la llegada de Powell, tropas israelíes se retiraron de Katabiye,Yatta y Al Samoha, tres pueblos cisjordanos «tras haber terminado sus operaciones contra infraestructuras terroristas en estos lugares», dijo un comunicado.
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