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De este modo, el anciano Papa pudo concretar su deseada visita al famoso santuario para agradecer a la Virgen del Rosario, a quien había confiado su pontificado, y rezar por la paz. Informate más
Un grupo de detenidos del penal de Poggioreale, cercano a Pompeya, acompañado por agentes, estuvo presente en el santuario. El Pontífice, cuyo helicóptero aterrizó a las 14.15 (locales) en el Vaticano, poniendo fin a este nuevo y esforzado viaje dados sus 83 años y su quebrantada salud, esta mañana sólo suspendió ocho líneas del texto de 45 preparado para suplicar a la Virgen del Rosario.
Al finalizar la homilía en el Santuario de Pompeya, Juan Pablo II improvisó un agradecimiento a los presentes y con buena voz cantó la bendición final, confirmando la impresión de una recuperación física que pareció advertirse al finalizar el discurso. «Gracias -dijo-gracias a Pompeya.» «Recen por mí en este santuario, hoy y siempre», finalizó emocionado.
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