El ex comunista Giorgio Napolitano (en la foto junto al mandatario saliente, Carlo Ciampi) se convirtió ayer en el undécimo presidente de Italia con el juramento de su cargo en el Parlamento, donde pidió «madurez» a las instituciones y una «seria reflexión » a la mayoría y a la oposición. Néstor Kirchner le envió felicitaciones, en las que transmite su «firme propósito de estrechar aun más las relaciones bilaterales».
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