El líder de Corea del Norte, Kim Jong-il, solicitó a los más altos funcionarios de su país que juren lealtad a su hijo menor, en una señal de que ha sido designado como el próximo gobernante del Estado comunista, mientras las Coreas rivales reforzaron sus defensas militares a lo largo de una disputada frontera marítima el martes.
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Corea del Norte, cuyo creciente posicionamiento militar después del ensayo nuclear de la semana pasada puso en alerta a las fuerzas estadounidenses y surcoreanas, se está preparando para lanzar misiles de mediano alcance de prueba, informó la agencia de noticias surcoreana Yonhap.
Pero en Washington, un funcionario estadounidense de alto rango dijo que Corea del Norte probablemente aliviaría las tensiones ahora que el problema de la sucesión parecía haber sido resuelto y añadió que era posible que Pyongyang regresara a las conversaciones de seis partes.
Ciertos analistas creen que Kim Jong-il podría estar usando el nerviosismo generado por las acciones militares del Norte para consolidar su poder de nombrar un sucesor.
La tensa situación generó la pregunta de hasta qué punto Kim, de 67 años y que habría sufrido una apoplejía el año pasado, estaría preparado para lanzar su última demostración militar.
Corea del Norte pidió a los principales organismos del país y a sus misiones en el extranjero prometer lealtad a Kim Jong-un, hijo menor del líder, reportaron varios medios surcoreanos citando fuentes informadas.
Kim Jong-un, nacido en 1983 o a comienzos de 1984, fue educado en Suiza y fuentes de inteligencia han señalado que parece ser el más capaz de los tres hermanos.
Incluso para los opacos estándares de Corea del Norte, muy poco se sabe sobre el hijo menor del actual líder norcoreano, y su juventud también es un problema potencial en una sociedad que concede gran importancia a la edad avanzada de las personas.
"Existe un vínculo significativo entre las recientes provocaciones militares de Corea del Norte y el tema de la sucesión", dijo Lee Dong-bok, experto en tácticas de negociación del Norte.
La agencia Yonhap citó a un legislador que, después de una sesión informativa, que habría dicho que Corea del Norte se estaba preparando para disparar al menos tres o cuatro misiles. El país tiene cientos de misiles de mediano alcance que pueden alcanzar la totalidad de Surcorea y la mayor parte de Japón.
Los misiles podrían incluir al Rodong, que ha sido desplegado desde la década de 1990, y un nuevo misil de rango intermedio que puede volar 3.000 kilómetros, de acuerdo al reporte.
Varios analistas opinan que Corea del Norte podría provocar una escaramuza en la frontera marítima, pero pocos creen que se animará a lanzar una batalla directa contra el Ejército surcoreano, que tiene el apoyo de Estados Unidos.
El funcionario estadounidense de alto rango dijo que Corea del Norte, que quiere reemplazar las charlas de seis naciones sobre sus ambiciones nucleares por negociaciones bilaterales con Estados Unidos, estaba bajo presión de sus aliados China y Rusia.
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