Fatmir Sejdiu, presidente de Kosovo, ante el Parlamento.
Kosovo declaró hoy unilateralmente su independencia de Serbia en una sesión extraordinaria del Parlamento en Pristina, con el deseo "integrarse en la gran familia de países democráticos".
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El Parlamento de la ya ex provincia serbia, habitada por un 95 por ciento de albaneses, aprobó la declaración de independencia propuesta por el gobierno del primer ministro Hashim Thaci.
El objetivo de Pristina es ahora situar el nuevo país bajo custodia de la Unión Europea (UE), tal como lo preveía el plan del mediador de Naciones Unidas Martti Ahtisaari, detalla la declaración.
"Declaramos que Kosovo es un Estado independiente, soberano y democrático", anuncia el texto aprobado.
Serbia había adelantado que no reconocería la independencia de este territorio, en el que vive una minoría de unos 100.000 serbios y se encuentran numerosos monasterios ortodoxos. La UE reaccionará enviando una misión de 1.900 expertos que cooperarán con la conformación de las nuevas instituciones de Kosovo.
Thaci aseguró que el país respetará y protegerá la minoría serbia y que colaborará con Naciones Unidas y la UE. "Aspiramos a la completa membresía en la UE", anunció Thaci, que también instó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a mantener en Kosovo los 17.000 efectivos que conforman la misión KFOR.
"Hemos esperado durante tanto tiempo este día", dijo Thaci a los diputados, que escucharon de pie la declaración y sólo interrumpieron para aplaudir las palabras del primer ministro.
En Pristina y en otras ciudades de Kosovo cientos de miles de personas se congregaron antes de la declaración para celebrar la independencia. La gente bailaba en las calles, ondeaba las banderas de Albania, Estados Unidos y algunos países europeos y exhibía pancartas dando la bienvenida al Estado independiente de Kosovo. En muchos restaurantes se repartían gratis hamburguesas y bebidas.
También en Albania y Macedonia se dieron celebraciones.
El jefe de gobierno serbio, Vojislav Kostunica, aseguró en una primera reacción que su país no aceptará jamás el reclamo de Kosovo ni reconocerá su independencia.
Se trata de "un falso Estado bajo control militar de Estados Unidos", dijo Kostunica en un discurso televisado. "La política de agresión de Estados Unidos no humilló a Serbia, sino a la Unión Europea", criticó en referencia al papel desempeñado por Washington en el camino hacia la separación. Kostunica también rechazó la misión "ilegal" que tiene previsto enviar la UE.
El presidente serbio, Boris Tadic, reaccionó en tono más moderado y advirtió contra pasos "no meditados" que pueden amenazar la seguridad de los serbios que permanecen en Kosovo. El mandatario llamó a la comunidad internacional a no reconocer la independencia del nuevo país.
La portavoz de la delegación rusa a la Organización de Naciones Unidas, Marina Sajarova, dijo que Moscú solicitará inmediatamente una reunión urgente del Consejo de Seguridad si Kosovo declara su independencia este domingo, informó la agencia de noticias rusa Interfax.
Rusia apoya los reclamos de soberanía serbios sobre Kosovo y considera una eventual proclamación de la independencia contraria al derecho internacional. En cambio, Estados Unidos y varios grandes países europeos han anunciado que reconocerán la independencia de la provincia serbia.
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