Los senadores demócratas John Rockefeller, John Kerry y Max Bucus festejan tras la aprobación.
La comisión de finanzas del Senado norteamericano aprobó un proyecto de ley del partido demócrata que prevé un seguro de salud para el 94 por ciento de los estadounidenses, una de las principales propuestas de la reforma sanitaria del presidente Barack Obama.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El proyecto de ley fue aprobado por 14 votos a favor y nueve en contra. Una republicana dio su voto positivo junto a los demócratas.
Para Obama, no es hora aún de cantar victoria, pero "obviamente éste es otro paso adelante", según declaró a la prensa tras una reunión con el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, en la Casa Blanca.
"Esta es nuestra oportunidad de hacer historia", dijo el senador demócrata Max Baucus, miembro de la comisión financiera, para quien la propuesta es "equilibrada y puede conseguir la aprobación del Senado".
Los demócratas cuentan actualmente con 59 votos en el Senado, con lo que deberían convencer al menos a un republicano para alcanzar los necesarios 60 y evitar así un bloqueo conservador, una práctica apodada "filibuster" (filibusterismo).
Este proyecto de ley se estima que costará 829.000 millones de dólares en 10 años y está diseñado para lograr un mayor control sobre el sistema de salud más caro del mundo. Exige que la gente adquiera un seguro, extiende la cobertura a casi 30 millones de personas que no están aseguradas actualmente e incrementa los subsidios del gobierno para los pobres, además de ampliar la competencia para intentar bajar los precios.
Baucus y otros dos demócratas pasaron meses en reuniones a puertas cerradas para intentar lograr un acuerdo con tres republicanos que podrían sumar su apoyo al proyecto. El comité mantuvo luego semanas de encuentros públicos en los que realizó 41 enmiendas a la legislación.
En medio de estas discusiones, la comisión decidió dejar de lado la iniciativa que habría agregado la denominada "opción pública" por temor a que este punto causara la derrota de todo el proyecto para la reforma.
Los republicanos argumentan que la opción pública sacaría a las compañías aseguradoras del mercado, mientras que la mayoría de los demócratas cree esencial asegurar una atención más accesible para la población que no puede afrontar seguros privados. Una opción pública, argumentan, presionaría a las aseguradoras privadas para ofrecer precios más competitivos.
La mayoría de los republicanos considera que la reforma sanitaria hace pocos esfuerzos para rebajar las cuotas de los contribuyentes a las aseguradoras y que permitirá al gobierno ejercer un mayor control sobre la industria sanitaria privada.
De todas formas, las dos cámaras del Congreso discuten aún otros proyectos, que se prevé serán rechazados por la mayoría de la oposición republicana.
La reforma del sistema sanitario es el mayor proyecto de política interior de Obama, que quiere sacarla adelante antes de fin de año. Estados Unidos cuenta con el sistema sanitario más caro del mundo pero no contempla la obligatoriedad de contar con cobertura médica.
El principal objetivo de esta reforma es ofrecerle a todos los estadounidenses un seguro médico. Actualmente hay 46 millones de norteamericanos, de un total de 300 millones, sin cobertura.
Dejá tu comentario