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El documento adjunto al TNP fue rubricado por el ministro libio de Investigación Científica y Administración Pública, Matoug Mohamed Matoug, antiguo responsable del programa nuclear de su país, en presencia del director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el egipcio Mohamed El Baradei.
El jefe del OIEA aseguró que este paso indica que Libia "se compromete a deshacerse de las armas de destrucción masiva, incluyendo los programas de armas nucleares".
"La firma del Protocolo Adicional es un instrumento importante para seguir con la verificación de las actividades nucleares libias y de otros países", añadió El Baradei.
Asimismo, el director general del OIEA señaló que "la decisión de Libia podría y debería ser un primer paso hacia un Africa y un Oriente Medio libres de armas nucleares".
Por su parte, el ministro libio dijo que con la firma de hoy su país "tiene derecho a desarrollar actividades nucleares pacíficas", algo que El Baradei confirmó al señalar que el OIEA asistirá a Libia en su condición de país miembro de ese organismo de la ONU.
Durante una visita de El Baradei al país norteafricano a finales de diciembre del año pasado, las autoridades libias ya habían anunciado su intención de firmar el Protocolo Adicional del TNP, rúbrica que ha tenido lugar con motivo de la reunión de la Junta de Gobernadores de ese organismo.
Antes de la firma del protocolo, la Junta de Gobernadores del OIEA aprobó una resolución en la que mostró su satisfacción con la política de cooperación desarrollada por Libia.
Pero pese a los elogios expresados en el texto, la Junta llegó a la conclusión de que debe enviar el asunto al Consejo de Seguridad de la ONU "por motivos de información".
Será El Baradei quien informará por encargo de la Junta al Consejo de Seguridad de la ONU sobre el programa nuclear libio.
En su declaración, el responsable del OIEA elogiará a Libia por "los pasos dados para remediar el estado de incumplimiento (de sus obligaciones frente a los Acuerdos de Salvaguardas del TNP)".
Debido a la buena cooperación demostrada, Trípoli no debe temer que se aprueben sanciones en el Consejo de Seguridad, el único órgano internacional con competencia para aplicar ese tipo de medidas punitivas contra un país.
"Libia es relevante como precedente. Si no informamos al Consejo de Seguridad de la ONU, entonces tampoco lo podremos hacer en el caso de Irán en el futuro", dijo un diplomático consultado.
Los estatutos del OIEA -agencia autónoma del sistema de las Naciones Unidas encargada de velar por el uso de la energía nuclear para fines pacíficos- establecen la obligación de informar al Consejo de Seguridad de cualquier violación de los compromisos de no proliferación de armamento atómico adquiridos por un país.
El texto de la resolución aprobada hoy, defendido por Estados Unidos y Gran Bretaña, fue elaborado tras una reunión tripartita entre estos dos países y Libia la semana pasada en Londres.
Trípoli sorprendió al mundo el 19 de diciembre pasado cuando el líder libio, Muamar al Gadafi, anunció que desmantelaría todos sus programas de armas de destrucción masiva con la ayuda de Estados Unidos, Gran Bretaña y las organizaciones internacionales.
Desde entonces, Libia ha enviado a Estados Unidos más de 500 toneladas de equipos y materiales nucleares, que serán analizados bajo la supervisión del OIEA y posteriormente destruidos.
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