Washington (EFE) - Los senadores republicanos eligieron ayer a Bill Frist como su nuevo líder en la Cámara alta para dar por zanjada la controversia creada por el comentario segregacionista de Trent Lott, que le costó el cargo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Frist declaró que aceptó «la responsabilidad con un sentido profundo de humildad». El senador señaló como sus prioridades la creación de puestos de trabajo y la mejora del sistema de salud.
Frist, un cirujano de 50 años, se incorporó al Senado en 1994 en representación de Tennessee, y tiene una relación muy cercana al presidente George Bush.
Dejá tu comentario