Un hombre, que tomó un edificio del Centro Espacial Johnson de la NASA en Texas, mató a un rehén y se suicidó, apenas cuatro días después de la peor masacre en una universidad en la historia estadounidense en la que murieron treintena de personas, informó la Policía.
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Otra rehén fue encontrada atada con cinta de embalaje, pero ilesa, casi cuatro horas después del inicio del enfrentamiento, agregaron fuentes policiales.
La policía cree que el rehén murió hacia las 13H40 locales (18:40 hora argentina), cuando se sintió un disparo en el edificio de comunicaciones e ingeniería en el campus de la NASA.
El lugar fue evacuado cuando el asaltante se atrincheró en un salón en el Edificio 44 del enorme campus.
La Policía trató de negociar con el hombre, pero todo lo que escucharon desde el salón fue otro disparo.
Cuando corrieron hacia allí, encontraron a los dos hombres muertos y a la mujer con las manos y los tobillos atados.
"El sospechoso se disparó en la cabeza. Aparentemente murió instantáneamente", dijo el capitán de la Policía de Houston, Dwayne Ready, en una conferencia de prensa.
"En el mismo piso había un rehén que recibió un disparo. Creemos que podría haber ocurrido en los primeros minutos de todo este suplicio", dijo.
Ready dijo que la mujer atada estaba siendo "revisada por paramédicos" de la policía.
La NASA dijo que la operativa no fue interrumpida por el incidente. El Centro Espacial Johnson es sede del centro de control para las misiones de los transbordadores.
Apenas supieron del incidente, las autoridades de la NASA mandaron un mensaje de correo electrónico a todos los empleados para que se mantuvieran en sus puestos.
Una vez que se supo que la situación estaba controlada, un segundo mensaje de correo electrónico dijo a los empleados que podían irse cuando quisieran.
"Tenemos un conjunto de medidas de seguridad estándar que incluye controles de vehículos al azar", dijo la portavoz de la NASA, Eileen Hawley, en rueda de prensa.
"Ciertamente, creería que nuestra seguridad y nuestros superiores van a mirar muy de cerca este incidente, y verán si hay algo que deberían o podrían haber hecho diferente".
El tiroteo ocurrió cuando todo el país vivía una jornada de duelo tras la masacre el lunes en la universidad de Virginia Tech, en Blacksburg, Virginia (este), cuando un estudiante surcoreano mató a 32 personas y luego se suicidió.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ordenó el viernes una investigación sobre la matanza en la universidad Virginia Tech, que incluya recomendaciones para evitar tragedias similares.
Autoridades de los Departamentos de Educación, Justicia y Salud viajarán por el país y harán "un informe con recomendaciones sobre cómo podemos ayudar a evitar tales tragedias", anunció Bush.
"Nunca podremos entender por completo lo que lleva a un estudiante a arrebatar las vidas de 32 personas inocentes", aseguró Bush, refiriéndose al surcoreano Cho Seung-Hui, autor de la masacre.