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7 de octubre 2004 - 00:00

Londres: Juez autoriza a los médicos a que dejen morir a una bebé

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Un juez falló a favor de los médicos en el difícil caso de la niña de once meses gravemente enferma Charlotte Wyatt, nacida tres meses prematura y a la que los facultativos no quieren reanimar si tiene otro paro cardiorrespiratorio, como solicitaban sus padres.

La decisión no será apelada por los padres, que reaccionaron con tristeza al fallo del magistrado del Tribunal Supremo Mark Hedley, quien se mostró favorable a que la pequeña no tenga un tratamiento "agresivo".

Dada la gravedad de su estado, los médicos insistían en que, si Charlotte padece un paro cardiorrespiratorio, no deberían intentar reanimarla como han tenido que hacer en tres ocasiones.

Sus padres, Darren y Debbie Wyatt, de 33 y 23 años, habían pedido sin embargo al tribunal que no permitiese que los médicos dejen morir a su hija, en un caso que ha abierto un debate moral en el Reino Unido debido a su trascendencia.

La niña, que necesita un constante suministro de oxígeno, pesaba unos 500 gramos cuando nació y no ha podido abandonar el hospital, donde los médicos insisten en que su calidad de vida es terrible pues está "inmersa en el dolor".

Los pediatras afirman que la niña no superará la infancia, dado que sufre problemas cardíacos, pulmonares y de otros órganos vitales, y que no puede respirar ni alimentarse normalmente.

Pero los padres del bebé consideraron que Charlotte es una "luchadora" y que se debía hacer todo lo posible por mantenerla con vida.

Al dar a conocer su fallo, el juez Mark Hedley indicó que la pequeña debe tener tres cosas antes de fallecer: "todo el confort posible, todo el tiempo posible para pasar en presencia y contacto con sus padres, y que llegue a su fin" bajo el cuidado "de los que más la quieren".

En nombre de sus padres, su abogado, Richard Stein, dijo que ambos se sienten "muy tristes", por lo que declinan hacer más comentarios, salvo que consideraron positivo que el caso haya sido debatido en público, al contrario que otros juicios de este tipo.

Un portavoz de la Asociación Médica Británica (BMA, en inglés) señaló poco después que este fallo judicial defiende "el interés de la niña" en un caso difícil.
 

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