Un tercer marino británico fue mostrado ayer por la TV de Teherán admitiendo haber invadido
aguas iraníes. Pese a lo prometido la semana pasada, ninguno de los 15 miembros
del grupo cautivo ha sido liberado aún.
Londres y Teherán (AFP, EFE. Reuters) - La diplomacia parecía ayer abrirse paso por primera vez en el conflicto de los 15 marinos militares británicos retenidos por Irán, cuando el ministro de Defensa de Londres, Des Browne, reveló que se mantiene un «contacto bilateral directo».
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«Nos esforzamos para que este asunto se resuelva lo antes posible» por «medios diplomáticos y hacemos todo lo posible en este sentido», aseguró Browne en una entrevista con la BBC.
Según el dominical «Sunday Telegraph», Londres busca un compromiso que permita la liberación de sus militares y espera poder enviar a Irán a un alto oficial de la marina para negociar.
Una solución diplomática al conflicto es la salida defendida por los británicos, según una encuesta publicada por el periódico, puesto que 48% se opone al uso de la fuerza independientemente de cómo se desarrolle la crisis.
La existencia de contactos directos fue confirmada por Irán. Un funcionario iraní que pidió anonimato señaló que esos diálogos «nunca se interrumpieron, por lo que no era necesario reanudarlos».
«La prueba (de que no hubo interrupción) es que los ministros de Relaciones Exteriores de los dos países estuvieron intercambiando mensajes. Irán nunca consideró la posibilidad de cerrar la vía diplomática, a menos que el gobierno británico cree las condiciones para ello», insistió.
Exigencia
El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, volvió a exigir «disculpas» de Londres por la entrada ilegal de sus militares en aguas territoriales iraníes. Gran Bretaña, en tanto, sostiene que los marinos se encontraban en aguas iraquíes cuando fueron arrestados el pasado 23 de marzo en el canal fronterizo de Chatt al Arab.
El «Sunday Telegraph» se refirió a un plan, elaborado durante una reunión de crisis el sábado en Londres, según el cual el gobierno británico se niega a pedir disculpas, pero se comprometería ante Teherán a que su marina no entre jamás en aguas iraníes sin autorización. Un responsable de Defensa, citado por el rotativo, declaró que ese proyecto suscita esperanzas.
«Estamos dispuestos a acordar a los iraníes la garantía de que no entraremos nunca en sus aguas territoriales sin su autorización, ni ahora ni en el futuro», indicó.
Mientras, la televisión de Irán en lengua árabe difundió ayer imágenes de otros dos marinos británicos cautivos, en las que supuestamente reconocen que su grupo entró en aguas iraníes. La «confesión» sigue a las realizadas -se sospecha que bajo fuertes presiones- de otro hombre y la única mujer del grupo.
Los dos marinos aparecieron de pie frente a un mapa de la región del Golfo, donde fueron detenidos.
Sus «testimonios» se difundieron sin audio, pero, según la cadena, los militares « confesaron» haber penetrado en aguas territoriales de la república islámica.
A contramano de los gestos de distensión, el ultraislamista Ahmadinejad volvió a atizar la crisis -un estilo que se le reprocha internamente, incluso entre los sectores conservadores del régimen-. En una visita a las provincias del sudoeste del país más afectadas por la guerra contra Irak (1980-1988), proclamó que «los poderes arrogantes desaparecerán como burbujas en el agua».
En un discurso en la localidad de Mishadagh, en la provincia de Khuzestan, centro de la resistencia iraní en la guerra contra Irak, Ahmadinejad dijo que «los mártires iraníes continuarán el sendero hacia la gloria marcado por los profetas» e instó a la juventud a «marchar por el camino de la espiritualidad».
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