21 de enero 2005 - 00:00

Los Bush, una dinastía cada vez más poderosa

Washington (La Vanguardia, EFE) - Los Bush odian que se los defina como una dinastía, pero es inevitable. George W. Bush juró su cargo ayer para un segundo mandato de cuatro años como presidente de EE.UU., lo que consolida a su familia como una de las estirpes políticas más influyentes y exitosas en la historia del país.

La nueva investidura presidencial, tras la inapelable victoria electoral del pasado 2 de noviembre, supone dos desagravios: por la amarga e inesperada derrota de Bush padre ante Bill Clinton en 1992 y por el discutido triunfo del hijo ante Al Gore en 2000. Los Bush se sitúandefinitivamente como una estirpe gobernante al máximo nivel, junto a los Adams, los Roosevelt y los Kennedy. Si no sucede un imprevisto, para 2009 un Bush habrá ocupado la presidencia en 12 de los últimos 20 años.

Sólo los Adams, John y John Quincy, consiguieron estar juntos en una inauguración presidencial, cuando Adams hijo se convirtió en 1825 en presidente del país en presencia de su padre.

Sin embargo, a diferencia de los Bush, sólo coincidieron en una inauguración porque el joven Adams no logró la reelección para un segundo mandato.

George Walker Bush
prestójuramento sobre la Biblia con la que juró George Washington en 1789 y que en 1989 utilizó su padre. Lo hizo ante el presidente del Tribunal Supremo, William Renhquist, el mismo que también tomó juramento a su padre. Observaba a pocos metros su hermano Jeb, actual gobernador de Florida y un nombre que algunos ya piensan para la Casa Blanca en 2009. La dinastía tiene futuro.

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