ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

30 de agosto 2013 - 23:14

Luego de militarizar Bogotá, Santos anunció un pacto nacional con el agro

ver más
Militares patrullan las calles de Bogotá, tras la orden de Santos.
Los campesinos de Colombia en huelga desde hace 12 días anunciaron este viernes que levantarán los bloqueos de ruta aunque mantendrán el paro, luego de que el presidente Juan Manuel Santos suspendiera primero el diálogo y decidiera militarizar Bogotá y llamara luego a un pacto nacional para el desarrollo rural.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

"Vamos a trabajar para construir un gran pacto nacional por el agro y el desarrollo rural y en ese proceso vamos a incluir a todos los interesados, que no son solamente los del sector agropecuario", manifestó Santos.

Santos hizo el anuncio después de una reunión que definió como "larga y constructiva con todo el sector productivo del país" representado por líderes de los gremios agrícola, pecuario, financiero, comercial, industrial, exportador, de infraestructura y de servicios que lo acompañaron en la alocución desde la Casa de Nariño, sede del Gobierno.

Un rato antes, negociadores del sector campesinos anunciaron que levantaban los bloques tras una reunión de último momento que tuvieron después de que Santos ordenara la retirada de sus delegados de la negociación para buscar un acuerdo en la ciudad de Tunja, capital del departamento de Boyacá.

"Se han logrado acuerdos parciales, lo cual nos da la potestad para invitar a los manifestantes a permitir el libre tránsito vehicular", manifestó uno de los campesinos que leyó un comunicado.

Los bloqueos de ruta, que comenzaron el 19 de agosto, día de inicio de la huelga, dejaron aislados a pueblos y ciudades de numerosos departamentos del país y generaron desabastecimiento de algunos productos.

"Invitamos a los manifestantes a mantener el paro permitiendo el libre tránsito de los vehículos de todo tipo y apostándonos al borde de las carreteras", agrega el comunicado, reseñado por las agencias Prensa Latina y ANSA.

Los avances se consiguieron gracias a la mediación del gobernador de Boyacá, Juan Carlos Granados, del arzobispo de Tunja, Luis Augusto Castro, y del alcalde de la ciudad, Fernando Flórez, quienes en un esfuerzo de última hora para evitar la ruptura del diálogo pidieron a las partes una última reunión después de la orden dada a los delegados del Gobierno de regresar a Bogotá.

Santos, en un discurso que hizo por la mañana desde la Casa de Nariño, ordenó la retirada de los ministros negociadores con los campesinos por la falta de un acuerdo tras cuatro días de diálogo.

"La paciencia se agota", dijo el presidente, quien agregó que después de otra noche de negociaciones infructuosas, le pidió a sus ministros que regresen a Bogotá y dejen a los campesinos las propuestas del Gobierno sobre la mesa.

"Infortunadamente, a pesar de todo el esfuerzo realizado, a pesar de las propuestas concretas y el tiempo dedicado, la única respuesta ha sido la constante dilatación de un acuerdo. Porque no quieren acordar, o tal vez porque no los dejan", expresó el presidente, según reporta hoy la agencia de noticias EFE.

Además, en el mismo discurso anunció el envío de 50 mil militares en apoyo a los cerca de 20 mil policías que desde que se inició la huelga tratan de despejar rutas en Boyacá y los departamentos de Cundinamarca y Nariño y ordenó la militarización de Bogotá, que ayer fue escenario de enfrentamientos entre la policía y manifestantes que salieron a las calles a respaldar a los agricultores.

En esas marchas, de las que participaron el sector sindical y universitario, transportistas y trabajadores de la salud, decenas de encapuchados saquearon comercios y dos jóvenes murieron, en tanto que 196 personas fueron atendidas en hospitales por heridas.

Los campesinos "rechazaron enérgicamente los hechos de violencia y vandalismo" y desmintieron "enfáticamente" la afirmación de que su protesta "está ligada a cualquier movimiento político", según reporta DPA.

Sobre el levantamiento de los bloqueos de ruta, el ministro del Interior, Fernando Carrillo, dijo que es "un paso certero" y en "la dirección correcta" para la mesa de diálogo entre gobierno y campesinos que al parecer se retomaría mañana sábado.

Sobre el final de la jornada, santos dio un nuevo giro al conflicto, al proponer un pacto de todos los sectores, y destacar especialmente que estuvieran en la mesa dirigentes de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y de la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), hecho que consideró "una señal muy, muy importante".

"Tenemos que convertir esta situación que hemos vivido en estos últimos días en una gran oportunidad y de una vez por todas darle al país una señal clara sobre sus intenciones en el futuro en materia de desarrollo agropecuario", agregó el presidente, según la agencia EFE.

De la huelga participan unos 30 mil cultivadores de papa, cebolla y arroz, así como productores de leche. La protesta es respaldada por camioneros que exigen una rebaja del valor del combustible.

Los agricultores piden al gobierno reducir el precio de los insumos y controlar las importaciones, que han aumentado en el marco de los tratados de libre comercio (TLC).

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias