Lula quiere acuerdo más blando
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La obligatoriedad de mantener el superávit fiscal con el cual liberar recursos para cumplir pagos de deuda pública hace que el gobierno tenga poco margen para llevar a cabo grandes inversiones sociales y en infraestructura.
La tesis del gobierno, según fuentes del sector económico, es hacer que el Fondo permita que las inversiones de las empresas del Estado no sean contabilizadas dentro de los gastos fiscales, con el argumento de que más que gastos son inversiones que suponen ganancias futuras. De esta forma, podrían ejecutarse proyectos pendientes por unos 100.000 millones de dólares en los próximos cuatro años sin perjudicar el cumplimiento de las metas fiscales.
Dirceu aclaró que solamente el presidente Lula y su ministro de Hacienda, Antonio Palocci, pueden decidir los términos de un nuevo acuerdo con el FMI.
«Necesitamos hacer reformas en la previsión social, aprobar una nueva ley de quiebras y reducir las tasas de interés de manera consistente» para estimular la producción y el consumo, dijo.
El ministro se refirió a una serie de reformas estructurales en marcha, orientadas a lo que el gobierno califica como una estrategia de crecimiento a largo plazo, con mejor distribución de la riqueza y una reducción de la dependencia a los capitales externos.
• Caída industrial
Pero, mientras, la economía atraviesa una fase recesiva. Según informó ayer la poderosa Federación de las Industrias del Estado de San Pablo (FIESP), la actividad industrial en ese estado -el más rico y poblado de Brasil- cayó en junio 0,2% por segundo mes consecutivo, reflejando la débil demanda local, perjudicada por las altas tasas de interés y un aumento del desempleo.
En tanto, en un nuevo indicio de endurecimiento del discurso oficial con el organismo, el ministro de Previsión Social, Ricardo Berzoini, consideró ayer que el Fondo debería admitir sus errores en Latinoamérica. «El FMI debe dar más opiniones sobre los errores que cometió en América latina en muchos procesos de crisis en los que recomendó políticas equivocadas», dijo.


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