La presidenta electa de Brasil, Dilma Rousseff, reiteró su compromiso de erradicar la miseria y adoptó un tono de conciliación frente a la oposición, en la primera declaración pública hecha tras la confirmación de su triunfo en las urnas de este domingo.
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"Refuerzo mi compromiso fundamental con la erradicación miseria y la creación oportunidades para todos los brasileños", dijo la futura mandataria, quien pidió ayuda a todos para alcanzar este objetivo.
En su discurso, la ex guerrillera de 62 años debió controlar el llanto al expresar su agradecimiento al presidente Luiz Inacio Lula da Silva, el gran artífice de su victoria en las urnas con 55,62 millones de votos.
"La alegría que siento por mi victoria se mezcla a la emoción por su despedida. Un líder como Lula nunca estará lejos de su pueblo y de cada uno de nosotros. Golpearé mucho su puerta y tengo la certeza y la confianza de que la encontraré siempre abierta", expresó.
La representante del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) prometió "honrar" el legado de Lula y hacer avanzar su proyecto, y para ello reiteró su compromiso con la estabilidad monetaria y el respeto a los contratos, al tiempo que buscó deshacer los temores sobre retrocesos democráticos bajo su gobierno.
"Aseguraré la más amplia e irrestrita libertad de prensa, la más amplia libertad religiosa y de culto, la observación criteriosa y permanente por los derechos humanos y por nuestra Constitución", dijo Rousseff.
Además, dejó en claro su disposición de poner fin a la agresiva guerra verbal que libró con su rival en la lucha por la Presidencia, el opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien recibió 43,66 millones de votos, un 44 por ciento del total.
"Tiendo mi mano a los partidos de oposición y a los sectores de la sociedad que no estuvieron con nosotros: no habrá discriminación ni privilegios de mi parte".
"A partir de mi investidura, seré la presidenta de todos los brasileños y brasileñas, respetando diferencias de opinión, creencia y orientación política. Quiero impulsar una reforma política que pueda afianzar los valores republicanos y haga avanzar nuestra joven democracia", agregó.
Al final de su discurso, Rousseff invitó los brasileños para sumarse a "una acción efectiva y enérgica en favor del futuro de nuestro país", y concluyó: "La nación tendrá exactamente la grandeza de lo que hagamos todos juntos por ella".
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