promedio. En el análisis de los últimos días las cotizaciones se sostuvieron o mostraron un signo positivo.
ón norteamericana de maíz y soja fue enorme y en el mundo el trigo es un producto superabundante. Esto está generando la oportunidad de capturar precios interesantes para los productores argentinos de cara a la nueva campaña. Las subas que se fueron dando sumaron señales técnicas alcistas, y llevó a compras técnicas de parte de los fondos. La pregunta es hasta dónde puede llevarnos la suba basada en la demanda externa y las compras de fondos. Por lo pronto, de acuerdo a la información de la CFTC al 25 de octubre los especuladores ya llevan 11 millones de toneladas compradas en soja, y la posición se empieza a hacer significativa. En maíz en tanto la posición neta vendida se ubica en unas 8 millones de toneladas, nivel que ya no es tan gravitante como el que veíamos cuando el mercado hizo pisos. Esto no quiere decir todavía que veamos una reversión, pero lo cierto es que necesitaremos nuevos elementos para empujar a la suba este mercado. Lo que se sumó esta semana fueron las lluvias en nuestro país. En algunas regiones los suelos volvieron a saturarse, demorando la siembra de soja que estaba iniciando. Sin embargo hay mucho tiempo para ponerse al día. En cuanto al maíz, las variedades de primera estaban ya muy avanzadas, y entramos en la época del año donde las labores pausan para iniciar la implantación tardía más cerca de fin de año. Sin embargo en zonas puntuales, como General Villegas, donde las napas seguían muy altas, y las lluvias fueron muy fuertes, las inundaciones fueron importantes, generando que la provincia de Buenos Aires declarara la emergencia agropecuaria. Empezamos así a ver como el foco del mercado internacional empieza a virar a nuestra región. Allí tenemos que analizar las proyecciones de producción del USDA y la posibilidad de concretarlas. Con 102 millones de toneladas de maíz y 57 millones de toneladas de soja la vara parece puesta muy alta. Hace tres campañas que Brasil apunta a más de 100 millones de toneladas y no ha logrado hacerlo. Y en nuestro país, con un área más baja, sólo llegaríamos al objetivo planteado por el USDA si el clima es perfecto y podemos repetir los rindes de las últimas dos campañas. En lo que hace al trigo, el partido es más regional, pero todo dependerá del tamaño de la cosecha ya que el mercado interno podría absorber unas 6 millones de toneladas y Brasil con el resto del Mercosur otro tanto. Toda producción que exceda las 12 millones de toneladas tendrá que ser colocada en destinos donde la competencia es muy firme. Y como las perspectivas son buenas, y podríamos tener unas 13 millones de toneladas, es posible que tengamos que bajar precios para colocar la producción adicional. Pasando al maíz, a diferencia de soja, tanto en la Argentina como en Brasil el área está subiendo, y se sumaría a stocks muy altos de EE.UU. Así las cosas, las mejoras que estamos viendo esta semana gracias a los valores más altos de Chicago deberían ser aprovechadas.
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(*) Del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.
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