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31 de octubre 2010 - 19:27

Miles de norteamericanos pidieron "recuperar la cordura" en Washington

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Más de 60.000 personas se volcaron a las calles de Washington DC para asistir al "Acto para recuperar la cordura".
Enviado especial a Washington.- Con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, más de 60.000 personas se volcaron a las calles de Washington DC para asistir al "Acto para recuperar la cordura", un evento organizado por los comediantes Jon Stewart y Stephen Colbert orientado a pedir a la población conservadora que regrese al diálogo moderado y para apoyar la administración de Barack Obama.

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En un esfuerzo por recapturar la energía que las generaciones mas jóvenes exhibieron a la hora de votar en el año 2008 (y que hoy, decepcionadas, parecen debilitarse), el evento se promocionó oficialmente como una respuesta directa a la creciente polarización que existe hoy entre conservadores y progresistas en la sociedad norteamericana. Y aunque desde un principio se aclaró que no era un acto político, fue una oportunidad para que los demócratas pudieran hacerse oír algunos días antes de las elecciones.

Jon Stewart, conductor de la sátira informativa The Daily Show (en Argentina puede verse a través de la señal CNN) y Steven Colbert, quien presenta diariamente The Colbert Report en el canal Comedy Central estuvieron presentes en el acto realizado a solo metros del Capitolio, sobre los pastos del Mall de Washington.

Stewart prometió intentar contar a los asistentes uno por uno para que los canales televisivos "no mintieran sobre la cantidad de personas presentes", mientras que Colbert apareció vestido como uno de los mineros chilenos.

A pesar de la retórica virulenta que usualmente proviene desde el sector conservador, el lado liberal respondió con bromas y carteles sarcásticos que intentaban reflejar su espíritu festivo. Si bien admitían estar preocupados por la actual división que existe en el gobierno norteamericano, explicaban que esto no es razón para gritarse con aquellos que no comparten su forma de pensar.

Comedy Central fue la única señal autorizada para cubrir el evento en vivo. Y a pesar de haber sido promocionado como un evento en tono de comedia, el acto fue un claro intento de agitar las facciones liberales de la población, generalmente denominada como "la mayoría silenciosa," con la idea de comunicar un mensaje: que no importa cuánto los conservadores se quejen sobre el rumbo de la sociedad norteamericana, "siempre habrá un gran porcentaje de votantes que defenderán esos ideales".

Las personas comenzaron a acercarse por la mañana temprano para poder conseguir los lugares mas cercanos al escenario, donde esperaban ver a artistas como Sheryl Crow, o los actores Sam Waterston y Don Novello. Personalidades de los medios como Oprah Winphrey y Arianna Huffington también brindaron su apoyo para la organización del evento. El diario online The Huffington Post puso 200 micros a disposición de quien quisiera viajar desde Nueva York al evento y 10.000 personas utilizaron el servicio.

Stewart y Colbert también sugirieron a quienes fueran al acto que llevaran carteles inteligentes con leyendas atractivas en clave de humor, por lo que muchos aparecieron cargando letreros y competían entre ellos para saber cuál era el mas original y divertido. Algunos de ellos leían cosas como "los extraterrestres van a pensar que somos unos idiotas", o "los que no tienen memoria votan a los republicanos".

El acto para recuperar la cordura no solo se celebró en Washington DC, sino también en muchas ciudades a través de Estados Unidos, entre ellas Nueva York, Seattle, Los Ángeles y Denver. También hubo encuentros a nivel internacional en Londres, Paris, Madrid, Río e incluso Buenos Aires.

Fue hace solo unos meses que el conductor televisivo ultraconservador Glenn Beck y la ex candidato a vice-presidente Sarah Palin realizaron el "Acto para recuperar el honor" en los escalones del monumento a Abraham Lincoln. Cientos de miles de personas concurrieron, y si bien los organizadores también negaron que se tratara de un acto político, había entre la gente un rechazo generalizado a las políticas de la administración Obama y hacia el curso que había tomado el país recientemente.

Beck, Palin y muchos de aquellos que dicen ser miembros de la Tea Party son "originalistas," esto es, aquellos que consideran que la constitución de EEUU es un documento sagrado que no está abierto a diferentes interpretaciones y sus postulados deben ser tomados de forma literal. El evento que realizaron hace dos meses fue una crítica a las medidas tomadas por administraciones anteriores, como las leyes de inmigración, la seguridad social, y a la administración Obama por su eliminación de los recortes de impuestos para ricos y la reforma de salud.

Ahora que los dos lados de la discusión han tenido la oportunidad de expresarse, queda ver cuál será el resultado después de las elecciones del 2 de noviembre y saber si EEUU retrocederá sus pasos y se volverá un país mas conservador o si "recuperará la cordura," logrando un acercamiento mas racional al debate político.

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