El presidente de Bolivia, Evo Morales, convocará a la oposición a un diálogo para resolver la crisis política después del referendo revocatorio de este domingo, en el que él, su vice y ocho prefectos ponen sus cargos en juego, dijo una fuente oficial.
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"Vamos a convocar al diálogo después del 10 (de agosto)", dijo el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, brazo derecho del gobernante. Oficialistas y opositores intentaron vanamente en los últimos seis meses instalar mesas de diálogo, incluso con mediación de la Iglesia católica, la OEA, la Unión Europea y países amigos de la región.
"El gobierno hizo todos los esfuerzos para dialogar con las fuerzas políticas de la oposición y estas hicieron todos los esfuerzos para rechazar el diálogo. Finalmente dijimos vayamos al diálogo después del 10; lo que vamos a hacer, es cumplir nuestro compromiso", afirmó el ministro.
Los bolivianos definen este domingo por la confirmación o remoción del gobernante, su vicepresidente y ocho prefectos, seis de ellos duros opositores al gobierno. Encuestas privadas difundidas por medios locales señalan que serán ratificados en las urnas el presidente y al menos tres prefectos de oposición, entre ellos el poderoso Rubén Costas, de la región de Santa Cruz.
La crisis política afloró en este país con fuerza a mediados de agosto, entre el oficialismo que tiene una visión de país de naturaleza estatista e indígena y la oposición liberal.
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