Sistani, quien llegó desde Bassora, extremo sur del país, a Najaf acompañado de una multitud, desafió el cerco militar de las tropas estadounidenses e ingresó a la mezquita del imán Alí, el lugar más sagrado de los musulmanes chiitas iraquíes para negociar un acuerdo con Al-Sadr.
Desde hace cinco meses la mezquita era controlada por las milicias de Al-Sadr.
Centenares de personas murieron en Najaf y en la vecina Kufa desde que el 5 de agosto los milicianos retomaron los combates contra las tropas de ocupación norteamericanas en esa ciudad, al sur de Bagdad.
El gobierno de Allawi, según el plan de Sistani, deberá implementar un plan de pago de indemnizaciones a las personas afectadas.
Dejá tu comentario