Brasilia (EFE) - El gobierno brasileño, por medio de su canciller, Celso Amorim, salió ayer a aclarar que «no tiene interés en la fabricación de armas y bombas nucleares», luego de las polémicas declaraciones del nuevo ministro de Ciencia y Tecnología, Roberto Amaral, quien defendió el derecho a la investigación en el área nuclear.
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«Brasil continuará luchando por el desarme nuclear. Brasil no tiene interés en utilizar la tecnología nuclear en la fabricación de armas y bombas», dijo Amorim.
El canciller intentó así minimizar las repercusiones de las declaraciones de su colega de gabinete el lunes a la cadena BBC, cuando señaló que «dominar el ciclo atómico es importante».
• Defensa
Este mediodía, el canciller brasileño se reunió con Amaral y, al salir del hospital militar donde está inter-nado, afectado por una neumonía, explicó que el ministro había defendido las investigaciones nucleares con fines pacíficos, de la misma forma que defiende el desarrollo de la tecnología espacial por parte de Brasil.
Por la mañana, Amaral aclaró que no defiende la fabricación de la bomba atómica y sostuvo que «estamos en contra de la opción nuclear». «Somos un país que defiende la paz», señaló.
De todos modos, Amaral sostuvo que no habrá ningún tipo de límites para la investigación científica durante el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva ya que, dijo, «queremos que Brasil domine todos los campos posibles de la ciencia».
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