«Teníamos una generosidad inmensa y creíamos que era posible crear un Brasil más igualitario. Yo tengo orgullo de mi generación, de que hayamos luchado y de haber participado en todo un sueño de construir un país mejor», reveló Rousseff en la entrevista, realizada en 2003 por
«Aplicaron shocks. Muchos shocks, pero de verdad, muchos shocks. Me acuerdo de los primeros días, estaba tan exhausta físicamente que me quería desmayar, no aguantaba más tanto shock. Comencé a tener hemorragias», recordó.
Durante los tres años que estuvo en prisión, Rousseff aprendió a dominar el «arte» de mentir para aplacar a sus torturadores. «Debía tener una historia.
Dejá tu comentario