Nuevas explosiones e incendios se produjeron en el área del depósito de productos químicos que estalló hace tres días en la ciudad portuaria de Tianjin, en el norte de China, mientras que la cifra de muertos causados por el siniestro aumentó a 104, informaron medios estatales.
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Según la agencia de noticias China News Service, algunos reporteros oyeron siete u ocho nuevas explosiones. Sobre varios lugares del área afectada se alzaban columnas de humo. Ante el peligro de fugas de gases tóxicos, las autoridades ordenaron evacuar la zona en un radio de tres kilómetros y llamaron a la población a protegerse con mascarillas.
En un depósito de la ciudad portuaria explotaron en la madrugada del jueves varias toneladas de productos químicos, ocasionando daños en varios kilómetros a la redonda.
Las autoridades chinas confirmaron hoy que entre los productos químicos almacenados había cianuro sódico, nitrato de calcio y nitrato de amonio, aunque no se sabe en qué cantidades.
Según una información del periódico "Xinjingbao", que fue eliminada por la censura china, había 700 toneladas de cianuro sódico, un compuesto químico altamente inflamable cuando entra en contacto con el agua. La agencia China News Service aseguró que también habían explotado tanques con metanol o etanol.
Entre los 104 muertos registrados hasta el momento hay 21 bomberos. Trece rescatistas y un número desconocido de obreros portuarios siguen desaparecidos.
Varios familiares de bomberos desaparecidos ingresaron por la fuerza en una conferencia de prensa y fueron repelidos por las fuerzas de seguridad. Nunca antes en la historia de la República Popular China habían muerto tantos bomberos en un accidente como en Tianjin.
Los bomberos fueron llamados a acudir al depósito sin conocer la naturaleza de los productos químicos que estaban ardiendo y lanzaron agua sobre ellos, lo que pudo haber causado más explosiones. Por esta razón se intenta ahora extinguir el fuego con 600 toneladas de arena.
Las tareas de rescate avanzan lentamente debido al peligro que suponen los productos químicos almacenados. Más de 1.000 bomberos trabajan en las labores de extinción del fuego.
Un equipo de 70 expertos militares especializados en la manipulación de productos químicos peligrosos rescató hoy a un hombre herido de mediana edad que estaba sepultaba bajo los escombros a unos 50 metros del centro de las explosiones.
El hombre fue trasladado al hospital, por lo que aumentó a 722 el número de personas heridas hospitalizadas, de las que 33 se encuentran en estado grave. El papa Francisco trasmitió hoy su pésame a los familiares y víctimas del accidente.
En respuesta a la catástrofe, el gobierno chino ordenó que en todo el país se realicen inspecciones en empresas que manejan productos químicos y sustancias explosivas peligrosas.
La Comisión de Seguridad Laboral señaló que el accidente ha revelado "un déficit de conciencia de seguridad en ciertas empresas y una aplicación laxa de las disposiciones de seguridad".
La comisión también criticó un "mantenimiento inadecuado de productos peligrosos en puertos, prácticas irregulares entre trabajadores, débiles reacciones de los equipos de rescate ante incidentes y una vigilancia laxa por parte de las autoridades".
El gremio exigió que las autoridades ejerzan controles más estrictos sobre la manipulación de mercancías peligrosas. El depósito de productos químicos estaba situado a solo 500 o 600 metros de grandes zonas residenciales.
El accidente supone un duro golpe para el centro económico de Tianjin, un importante centro de trasbordo y almacenaje. El accidente destruyó miles de coches de marcas como Renault y Volkswagen. El 40 por ciento de los vehículos que importa China pasan por el puerto de Tianjin.
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