El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reafirmó su fuerte respaldo a Israel y advirtió a Irán que no dudará en usar la fuerza para evitar que acceda a armas nucleares, aunque agregó que la vía diplomática sigue abierta para la república islámica.
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"Los líderes de Irán deberían saber que no tengo una política de contingencia; tengo la política de evitar que Irán obtenga un arma nuclear. No dudaré en usar la fuerza si fuera necesario para defender a Estados Unidos y sus intereses", afirmó Obana.
"Se habla demasiado de una guerra" contra Teherán, lamentó Obama. "En las últimas semanas, esas discusiones han servido más que nada al régimen iraní, al hacer que aumente el precio del petróleo, del que ese país depende para financiar su programa nuclear", señaló.
En la víspera de una muy esperada reunión con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para examinar qué hacer con Irán, Barack Obama llamó a Teherán a optar por la vía diplomática para resolver esta crisis, subrayando que ese país está sometido a "una presión más fuerte que nunca" a raíz de las sanciones económicas adoptadas por Estados Unidos y sus aliados.
"Creo firmemente que todavía hay lugar para la diplomacia. Estados Unidos e Israel coinciden en que Irán aún no se ha dotado del arma nuclear, y nos mantenemos muy atentos a la vigilancia de su programa", afirmó, pero también subrayó que no descarta "ninguna opción", incluida la "acción militar".
Criticado a menudo por sus adversarios republicanos por sostener una posición que juzgan no suficientemente comprometida con Israel, Obama se empeñó en dejar claro que respalda al Estado hebreo "en los momentos cruciales".
El presidente de Israel, Shimon Peres, dijo a su vez que su país "prevelecerá" si es forzado a combatir a Irán, "un régimen diabólico, cruel y moralmente corrupto", empeñado en controlar Medio Oriente.
"Esto amenaza a Berlín y también a Madrid, Delhi y Bangkok. No es sólo Israel", expresó el veterano político israelí. "La ambición de Irán es controlar Medio Oriente, para poder controlar la mayor parte de la economía mundial. Debe ser detenido. Y será detenido", aseguró Peres, galardonado con el Premio Nobel de la Paz en 1994.
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