Obama devolvió impulso a su campaña en el segundo debate ante Romney
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Según analistas, el presidente de EEUU volvió a poner su carrera por la reelección en terreno firme.
Romney tuvo sus momentos fuertes también, especialmente cuando describió las promesas que Obama había hecho y que no ha cumplido.
El republicano evitó tomar el camino equivocado de Obama en el debate del 3 de octubre, pero la segunda noche del enfrentamiento cara a cara ante la audiencia estadounidense perteneció al mandatario, de acuerdo con analistas.
"Diría que es un claro triunfo de Obama", dijo el profesor de comunicación Tobe Berkovitz de la Boston University. "Realmente sería difícil para cualquiera decir que Romney ganó este debate", agregó.
Los primeros sondeos que se realizaron después del debate del martes arrojaron a Obama como ganador. En tanto, las posibilidades de reelección de Obama en el mercado de predicciones Intrade treparon 1,6 puntos porcentuales, al 63,6 por ciento.
Los debates rara vez han afectado el resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, pero este año podría ser la excepción.
Romney silenció a los críticos de su propio partido y se recuperó de un mes de errores con un potente desempeño en el primero de los encuentros entre los candidatos. Una semana después, había revertido el liderazgo de Obama en las encuestas de opinión.
Ese "impulso" para Romney ha perdido fuerza en los últimos días, según sondeos que lleva a cabo Reuters/Ipsos. Obama aventajaba a Romney por 3 puntos porcentuales en la encuesta diaria del martes.
"Esto dará al presidente un poco de impulso y cierta ventaja, pero (la carrera por la presidencia) seguirá estando muy reñida", dijo el profesor de ciencia política Michael Desch, de la Notre Dame University.
El debate presidencial final, fijado para el lunes en Boca Raton, Florida, probablemente importará menos.
Alrededor de un 10 por ciento de los votantes ya han emitido su sufragio, según datos recopilados por Reuters/Ipsos, y la estadística trepará fuertemente mientras ambas campañas impulsan sus operaciones para que las personas concreten su voto y aprovechen las leyes estatales que les permiten adelantarlo.
La política exterior, el tema del próximo debate, está lejos de las preocupaciones económicas de la mayoría de los votantes.
La discusión sobre política exterior en el segundo debate llevó a Romney al momento más incómodo de la noche del martes, cuando desperdició lo que podría haber sido una oportunidad para generar dudas en los votantes sobre el manejo de Obama de los ataques a sedes diplomáticas en Libia el mes pasado.
Por otra parte, el republicano recordó a los espectadores que Obama no había conseguido cumplir con sus promesas de reducir el déficit a la mitad e introducir una ley de reforma a la inmigración, además de advertir que demasiadas personas aún están sin empleo.
"Si uno elige al presidente Obama sabe lo que va a tener. Va a tener una repetición de los últimos cuatro años", dijo Romney.
El desempeño de Romney probablemente no dañó sus posibilidades de llegar a la Casa Blanca, dijeron analistas. Pero es posible que Obama haya logrado que sus partidarios vieran el desempeño enérgico que habían esperado en el primer debate.
"Están pensando, 'estamos de vuelta en el juego'", dijo Robert Lehrman, ex escritor de los discursos del vicepresidente demócrata Al Gore y profesor en la American University.
"No fue que Romney se desempeñó peor, sino que Obama lo hizo mucho mejor", añadió.


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