11 de agosto 2006 - 00:00

ONU insta a un alto el fuego en el Líbano. Israel lo acepta, pero lo cumpliría recién desde el domingo

El Consejo de Seguridad pidió hoy unánimemente una tregua entre Israel y Hizbollah y reclamó la retirada de las tropas israelíes del Líbano, en lo que constituye la primera actuación de este órgano de la ONU desde que se inició el conflicto.

Los quince miembros del Consejo votaron unánimemente a favor de la resolución, elaborada por EEUU y Francia, que insta a un fin de la violencia en el Líbano y traza los principios generales para una plataforma de acción política que permita una tregua permanente y una solución duradera a la guerra que estalló el 12 de julio.

En el documento aprobado se insta al "cese completo de las hostilidades" y, en particular a que la milicia chií libanesa de Hizbollah detenga todos sus ataques y a que Israel ponga fin a todas sus "operaciones militares ofensivas".

Una vez se haya alcanzado el cese de hostilidades, se pide al gobierno de Beirut y a la Fuerza Provisional de la ONU en el sur del país (FPNUL) que desplieguen conjuntamente sus fuerzas, y paralelamente se exige al gobierno de Israel que retire los 10.000 efectivos que tiene desplegados en territorio libanés.

En el documento se establece reforzar la FPNUL, que cuenta ahora con 2.000 soldados, hasta conseguir un máximo de 15.000 efectivos, para que pueda cumplir su mandato de supervisar la tregua.

Antes de la votación, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, apoyó la resolución al considerar que puede ser el "principio de un proceso para revolver las cuestiones políticas que afectan desde hace tiempo a la región a través de medios pacíficos".

También permitirá proceder a la distribución de la ayuda humanitaria, que tanto requiere la población civil atrapada por el conflicto, dijo Annan, y pidió generosidad a la comunidad donante.

Sin embargo, se mostró decepcionado porque la decisión del Consejo de Seguridad de solicitar el cese de las hostilidades "debería haber llegado mucho antes" y se lamentó de que la demora ha afectado la credibilidad de este órgano.

La secretaria de Estado de EEUU, Condolezza Rice, manifestó que la aprobación de la resolución "abre el camino para una paz duradera entre Líbano e Israel", que empieza con el final de la violencia.

Agregó que la preocupación de su país siempre ha sido no retornar al "status quo" anterior, por lo que esta resolución "permitirá que emerja un Líbano más fuerte", donde el Gobierno tenga su plena soberanía en todo el territorio libanés.

"No más fuerzas extranjeras, no más armas", declaró Rice, quien expresó la disposición de Estados Unidos de asistir a la recuperación económica del país. "Es el momento del Líbano para convertir esta tragedia en una oportunidad para lograr una paz duradera", resaltó.
Phillipe Douste-Blazy, ministro de Exteriores de Francia, el otro país promotor de la resolución, declaró que ésta crea las condiciones para una solución a corto plazo, pero también una paz duradera, fundamental para el equilibrio de toda la región.

"Me gustaría que hoy fuera el primer día para empezar a lograr una paz duradera en todo el Oriente Medio", resaltó. Según el diplomático francés, es importante que realmente cesen las hostilidades y empiece el despliegue del ejército libanés, lo que consideró que es un "hito histórico", porque es un elemento clave para restablecer su soberanía y autoridad en todo el país.

El ministro de Exteriores de Qatar, el jeque Ahmed al Thani, manifestó que aceptó esta resolución simplemente porque "quieren que se acabe el baño de sangre en el Líbano", aunque consideró que era "desequilibrada".

Objetó que el documento no aborda las consecuencias legales y humanitarias de la destrucción perpetrada por Israel en las últimas semanas, así como otros aspectos como la liberación de los prisioneros libaneses en cárceles israelíes.

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