La aerolínea española Iberia canceló una treintena de rutas, en una jornada en la que casi la mitad de sus vuelos programados sufren demoras debido a la huelga de celo que supuestamente secundan sus pilotos.
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En el aeropuerto de Madrid-Barajas, las pantallas de información reflejan retrasos de hasta 14 horas en un vuelo de Iberia, que debía haber despegado.
La compañía aérea y el sindicato de pilotos SEPLA tienen previsto reunirse mañana, para intentar avanzar en las negociaciones del Convenio colectivo de dichos profesionales, estancadas desde finales de noviembre.
Iberia acusa a los pilotos de llevar a cabo una huelga de celo para presionar en la negociación, mientras que el SEPLA asegura que las demoras y las cancelaciones se deben a que faltan tripulantes técnicos y la compañía programa vuelos por encima de sus posibilidades.
Según fuentes de la empresa, Iberia gastó más de cinco millones de euros (más de seis millones de dólares) "sólo" en atender a los clientes afectados por la huelga "no declarada".
Hoy, Iberia informó de que contrató tres vuelos con otras compañías para trasladar a los viajeros que se quedaron en tierra.
Al igual que en días anteriores, ante los mostradores de atención al cliente de la compañía en el aeropuerto madrileño se