10 de julio 2014 - 23:10

Pacifistas: lucha entre el cambio y la desesperanza

El mensaje de Edry se transformó en un movimiento global por la paz.
El mensaje de Edry se transformó en un movimiento global por la paz.
En medio de un debilitado proceso de paz liderado por los Estados Unidos, la guerra irrumpió nuevamente en el conflicto entre israelíes y palestinos, y esta vez hasta los más fervientes pacifistas están descorazonados.

En diálogo con Buenosairesherald.com, Ronny Edry, un diseñador gráfico israelí que se hizo conocido mundialmente en 2012 con su campaña "Israel ama a Irán", no puede ocultar su desesperanza. Edry se convirtió en activista por la paz de manera casi accidental, con una foto de él y su hija con un mensaje de amor a sus vecinos Iraníes subida a su muro de Facebook, que se transformó rápidamente en un movimiento global por la paz y en toda una organización llamada La Fábrica de la Paz (The Peace Factory). 

En las últimas semanas, la tensión entre Palestina e Israel ha ido en aumento a partir del secuestro y asesinato de tres jóvenes israelíes, al que le siguió el brutal crimen de un palestino de 16 años que fue quemado vivo. Las muertes derivaron en una ola de violencia, con lanzamiento de cohetes contra Israel de un lado y bombardeos israelíes contra blancos en la Franja de Gaza. 

Edry responde la llamada por videoconferencia de Buenosairesherald.com desde su casa en Tel Aviv, en una calurosa noche de verano, minutos después de haber hecho planes para llevar a su familia a un refugio antiaéreo. "Hoy es un mal día", dice, como para disculparse por su sombrío estado de ánimo. "Pero bueno, es verano en Israel: hace calor, se transpira y siempre hay guerra", agrega con una risa amarga. 


En momentos en que todo el mundo parece clamar por venganza y sangre, en su Facebook usted publica una foto para recordarle a "sus amigos del otro lado de la barrera que los ama" [en referencia a la pared de unos 500 kilómetros que separa al Estado de Israel de los palestinos de Cisjordania]. ¿Cómo funciona esto?


No muy bien por ahora. La situación es muy intensa. Estamos en el medio de un ciclo de intensa violencia, se puede sentir realmente desde el lado árabe pero también del israelí.

Es difícil, porque apenas decís algo, tenes a miles de personas encima de ti diciéndote "¿Estás ciego?" o "Ellos nos tratan de matar y vos te haces amigo?" 


¿Cuál es su respuesta a esas críticas? Por ejemplo a los que escriben en su Facebook que Israel no puede darse el lujo de abandonar las armas porque desaparecería.


Les digo que hay algo en el medio. Que no todo es blanco o negro. Los líderes deberían hacer planes para el largo plazo, no solamente hasta el próximo ciclo de violencia.

Todos los veranos hay una nueva operación en la Franja de Gaza. En este momento hay misiles cayendo, Israel está tomando represalias allí y parece que todo va a ponerse peor.

Y este ciclo se repite una y otra vez todos los veranos. Y después de cada nuevo ciclo, una vez que acaba, con centenares de muertos en ambos lados, no queda nada. 


¿Está trabajando en una nueva campaña? ¿Cuál es el próximo paso en su activismo por la paz?


Estoy un poco pesimista hoy, porque fue un mal día, unas malas dos semanas en realidad. Pero voy a tratar de subir más fotos. Es lo mínimo que puedo hacer para tratar de mostrarle a la gente que existe algún tipo de alternativa.

Creo que en ambos lados la gente tiene miedo. Creo que el 99% de los israelíes y palestinos quieren simplemente que esto se termine.

Seguimos trabajando, tenemos grandes planes. Estamos por publicar una revista en línea que busca mostrar las cosas buenas que pasan en Medio Oriente. La idea es mostrar al mundo que hay algo distinto a lo que se ve todos los días en las noticias.

Es difícil ver el lado positivo, pero yo lo intento. El de hoy es uno de los días malos, pero es así todos los veranos en Israel: hace calor, se transpira y hay guerra, siempre.  


Pasaron más de dos años desde que empezó a abogar activamente por la paz. ¿Qué logros alcanzó hasta el momento?


Abrimos un espacio para que la gente se diera cuenta de que no estaba sola, que había alguien en el otro lado. Construimos vínculos al nivel de las personas.

Ahora es bastante común que los israelíes tengan amigos en el Líbano, en Irán, en Palestina o en Turquía, mientras que hace tres años era imposible.

Eso es el largo plazo. Así es, creo, como se cambia la mente de las personas, mostrándoles lentamente que no somos tan diferentes.

Necesitamos que la gente buena se ponga de pie, salga y alce su voz. Las únicas voces [que se oyen] son las malas. Necesitamos que la gente se de cuenta de que pueden hacer algo, de que no hay ninguna maldición que nos fuerce a vivir para siempre en guerra. 


Primero comenzó a trabajar por la paz con Irán y luego lanzó la campaña "Israel ama a Palestina", entre otras ¿Qué tienen de diferentes ambas campañas?


Es mucho más complicado con la campaña palestina porque hay mucha más tensión entre ambos pueblos, mientras que israelíes e iraníes no tienen nada unos en contra del otro, es sólo al nivel de los gobiernos.

Es realmente más complicado encontrar israelíes que publiquen fotos de ellos mismos diciendo "amamos a los palestinos" porque al momento en que haces eso te convertís casi en un traidor. No hay término medio, o los odias [a los árabes] o no sos más israelí.

Y exactamente lo mismo pasa del lado palestino, aunque es aún más complicado para ellos porque al menos aquí todavía vivimos en democracia y puedo decir lo que quiera en Facebook, mientras que para ellos decir "Amo a Israel" en Facebook es como una sentencia de muerte. 


¿Cómo describirías el sentimiento que predomina en las calles de Israel estos días?


Los líderes [políticos] usan el dolor de la gente para tener más votos. En vez de traer calma a la situación, demostrar liderazgo y que pueden garantizar que los responsables de los crímenes de los adolescentes paguen y trabajar en una solución de largo plazo, hicieron lo contrario. Culparon a Hamas, bombardearon Gaza y empezaron esta guerra.

Y lo mismo pasa del otro lado. Todos los gobiernos y el liderazgo de Hamas están trabajando en la misma dirección. Es casi como si trabajaran juntos, como si tuvieran la misma agenda, que todos terminemos muertos. Ellos sólo quieren matarse entre sí, no quieren una solución.

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